El cantante asturiano Nacho Vegas.
El cantante asturiano Nacho Vegas. ARCHIVO

¿Cómo está la Asturias posterior a la reconversión industrial?

Como la dejaron. La destrucción industrial y social que se produjo en los ochenta la pagamos todavía. En este espectáculo intentamos retratar muy bien esos ambientes cercanos  a los del tatcherismo en Reino Unido que aparecen en los filmes de Leigh y los dramas que les rodean. Es un paralelismo con lo que pasa en el mundo de hoy.

La vida es dulce dice en un filme Mike Leigh y así titula sus conciertos.

En el imaginario de Leigh aparecen personajes con un montón de contradicciones, cómicos y trágicos a la vez, pero con un sentido del humor siempre presente. Esta película, La vida es dulce, se iba a usar en el espectáculo pero al final he acabado usando largometrajes posteriores. Pero para el título sí que me quedé con ella. Se da la coincidencia, y me acabo de enterar, de que Kiko Veneno ha incluido en su nuevo disco una canción con el mismo nombre.

¿Suele pasarle esa coincidencia en los imaginarios con otros colegas de profesión?

Veo lógico que los músicos confluyamos. Eso es bueno para la música porque la independiente, en este país, tendió a mirarse al ombligo en el pasado, era demasiado evasiva. Ahora pone de manifiesto cosas que están pasando y que influyen en nuestras miradas.

¿Qué destacaría de este proyecto y de cómo entiende Leigh la música en su cinematografía?

Pues que es un espectáculo sencillo pero difícil al mismo tiempo porque partía de un homenaje respetuoso a Leigh. Él economiza el uso de la música en sus películas. Y eso me gusta, porque me suele molestar que haya demasiada música en los filmes. En el  montaje aparecen canciones escritas para la ocasión. No traduzco argumentos de sus guiones pero sí que planteo miradas. Las canciones dan paso a escenas íntegras de cinco a seis películas de Leigh, sobre todo de los años noventa y dos mil. La última es de 2010. Sólo hay una única canción antigua que grabé para el disco Secretos y mentiras (2007) junto a Enrique Bunbury. Es otro título del realizador.

¿Veremos grabados pronto estos temas nuevos?

No sé si formarán parte de mi repertorio y si lo harán este año. Primero tengo que ordenar el caos en el que me encuentro. Más bien será material nuevo a secas.

¿Alguna colaboración a la vista al estilo Bunbury o Christina Rosenvinge?

No tan profundas como esas. Estoy en una fase de conciertos pero sin gira. Y viendo simplemente hacia donde me lleva.

Desde 2010 Nacho Vegas se autoedita (Marxophone).

No es un sello discográfico porque no tengo ni tiempo ni ganas para ello. Además, se venden pocos discos. Los sellos no existen de hecho como tales. Se han convertido en editoriales y oficinas de contratación de artistas. Antes lo eran todo en la industria musical. Ahora, sólo una parte. Me preocupan los sellos tradicionales, los grandes no tanto. La venta de discos, un soporte muy barato de fabricar, fue una burbuja que estalló y que  no le hacía ningún favor a la música. Estoy contento con la autoedición pero me da más quebraderos de cabeza para poner un disco en la calle.

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