Tanto el teléfono de emergencias 112 como otros servicios recibieron multitud de llamadas vecinales informado de la existencia de «olor a putrefacción», en la Alameda, la Macarena, Luis Montoto, Kansas City, la Buhaira, San Jerónimo...

El hecho fue confirmado por la Policía Local, y se decidió iniciar una investigación por parte de la Junta de Andalucía que no ha llegado a averiguar la causa del mal olor. Se pensó en la azucarera de La Rinconada, pero no tenía actividad en esos momentos.