El rescate de Chipre deja al país dividido, sin respuesta, "chantajeado y humillado"

Un hombre pasea por las afueras del Ministerio de Finanzas de Nicosia, Chipre.
Un hombre pasea por las afueras del Ministerio de Finanzas de Nicosia, Chipre.
EFE

El presidente de Chipre, Nicos Anastasiadis, ha aplazado su comparecencia informal ante el Parlamento en la que se iba a discutir el rescate a Chipre y, en particular, el gravamen sobre depósitos bancarios impuesto como parte del acuerdo de ayuda.

En consecuencia, el Parlamento ha decidido aplazar la sesión, que iba comenzar esta tarde, probablemente a este lunes (a pesar de tratarse de un festivo), según informaron la Presidencia chipriota y la agencia de noticias oficial de Chipre, CNA.

El Banco Central ha decidido también mantener cerrados los bancos el martes, día en que debían reabrir sus puertas tras el festivo del lunes. Entonces, los bancos chipriotas comenzarán la expropiación estipulada de los depósitos bancarios.

Los depositarios que tengan más de 100.000 euros pagarán un equivalente al 9,99% de sus ahorros; quienes no alcancen esa cantidad abonarán el 6,75%.

"Era la única solución"

"La decisión que hemos elegido puede ser dolorosa, pero es la única que nos permitirá seguir con nuestras vidas. Es una decisión que lleva al histórico y definitivo rescate de nuestra economía", explicó este sábado a través de un comunicado recogido por el diario Cyprus Mail. "Era la única solución que teníamos sobre la mesa si queríamos evitar una bancarrota de nuestro sistema bancario o, de hecho, del país", añadió.

De haber fracasado el acuerdo, aseguró, uno de los principales bancos de Chipre habría desaparecido el próximo martes, porque el Banco Central Europeo le habría cortado la liquidez. Otros bancos habrían seguido después el mismo rumbo y, como consecuencia, más de 8.000 familias se habrían sumado a la cola del paro, por no mencionar la pérdida de confianza de los inversores extranjeros.

Anastasiadis, que asumió el cargo el pasado 28 de febrero, no quiso reprobar la herencia del gobierno anterior liderado por el comunista Dimitris Christofias.

La oposición carga contra Europa

El líder del Partido Progresista de los Trabajadores (AKEL), Andros Kiprianou, ha calificado de "neocolonial" la actitud de la troika tras la aprobación del rescate financiero por 10.000 millones de euros. "Están intentando imponer sus opciones políticas a Chipre, con condiciones para la gente y para el país similares a las impuestas a otros países del sur de Europa", ha afirmado este sábado Kiprianou.

El líder del comunista AKEL, principal partido de la oposición, ha responsabilizado directamente al flamante presidente de las duras condiciones de este rescate.

También el socialista Movimiento para Socialdemocracia (EDEK) ha criticado a la UE, que "entierra el principio de la solidaridad comunitaria", y al Gobierno por su "rendición incondicional" a las demandas de la troika. "No toleraremos estas medidas sin precedentes, catastróficas, ni tampoco la humillación de la República de Chipre y de su pueblo", ha señalado el EDEK en un comunicado.

Mientras, el Partido Democrático (DIKO), socio de gobierno de la Unión Demócrata, el partido de Anastasiadis, se ha mostrado más cauto y no ha querido expresar ninguna opinión hasta que reciba todos los detalles sobre el rescate. Sin embargo, sí ha denunciado el "chantaje inaceptable" ejercido desde ciertos ámbitos de la UE para que Chipre aceptase el rescate.

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