La fumata blanca marca el inicio de la era del papa Francisco I

  • Tras dos fumatas negras, ha llegado la esperada confirmación: hay acuerdo.
  • Los 115 cardenales han tardado poco más de 25 horas en elegir nuevo papa.
  • Los purpurados se han puesto de acuerdo en el segundo día de cónclave.
  • El argentino Jorge Mario Bergoglio se convierte en Francisco I.
  • Fumata blanca: 'Habemus papam' (minuto a minuto).
Fumata blanca
Fumata blanca

Tras dos fumatas negras, y en el segundo día de cónclave, los cardenales eligieron al nuevo papa de la Iglesia católica: Francisco I. De la chimenea del Vaticano salió el esperado humo blanco que confirmaba que ya hay sucesor para Benedicto XVI.

Al igual que este martes, durante el primer día de cónclave, varios miles de fieles y curiosos se congregaron pese a la lluvia en la plaza de San Pedro, a la espera de ver en directo la deseada fumata blanca, que llegó finalmente sobre las 19.10 horas de este miércoles (hora española).

Las dos fumatas negras previas, tras las tres primeras votaciones, eran "algo normal" y no suponían una división entre los cardenales para elegir al sucesor de Benedicto XVI, afirmó el portavoz vaticano, Federico Lombardi. "Entran en lo normal, no es señal de división, sino que forma parte de una búsqueda normal de consensos", dijo el jesuita Lombardi en un encuentro con la prensa al mediodía.

Los 115 cardenales han tardado poco más de 25 horas y cinco votaciones en elegir al sucesor de Benedicto XVI. La rapidez en la elección mantiene la tónica de los últimos decenios, en los que no se han superado las once votaciones. Pío XII fue elegido con tres votaciones y en apenas 24 horas; Juan Pablo I, con cuatro; Benedicto XVI con cuatro, Pablo VI, con cinco; Juan Pablo II, con ocho, y Juan XXIII, con once.

Este último cónclave se ha prolongado más que el anterior en el que fue elegido el cardenal Joseph Ratzinger el 19 de abril de 2005. La fumata blanca que anunció al mundo que el cardenal alemán era el nuevo papa se produjo a las 17.50 horas local del 18 de abril de ese año. El cónclave había comenzado un día antes.

Así ha sido la rutina diaria

Los cardenales electores salieron este miércoles a las 7.45 horas local (06.45 GMT) de la residencia de Santa Marta, en la que se han alojado durante el cónclave, para dirigirse a la Capilla Paulina, que se encuentra a casi un kilómetro de distancia. En la capilla Paulina concelebraron misa antes de entrar en la Sixtina.

Tras la fumata negra, los purpurados regresaron a la Casa de Santa Marta y a las 16.00 horas volvieron a la Capilla Sixtina. La primera fumata del cónclave del día para elegir el 266 papa de la Iglesia Católica también salió negra, lo que indicaba que ningún purpurado había obtenido la mayoría necesaria de 77 votos para ser elegido el sucesor de Pedro.

Pero sobre las 19.10 horas llegó la esperada noticia. La chimenea del Vaticano expulsó un humo blanco que confirmaba que el catolicismo ya tenía su nueva cabeza dirigente.

Tras el anuncio, los pasos que siguieron fueron los siguientes: el cardenal decano pidió al nuevo papa su consentimiento y le preguntó cómo quiere ser llamado y el Maestro de Celebraciones Litúrgicas Pontificias levantó acta.

Posteriormente, el nuevo papa fue a la 'habitación de las lágrimas' para vestirse y volvió a la Capilla Sixtina para una pequeña ceremonia con una oración y un pasaje del Evangelio. En ese momento, todos los cardenales demostraron su obediencia al nuevo pontífice y después cantaron el Te Deum.

Por primera vez, el nuevo papa fue a la Capilla Paulina a rezar unos minutos. Poco después, el cardenal protodiácono, Jean Luis Taurán, pronunció el 'Habemus Papam'. Posteriormente, el nuevo Pontífice impartió la Bendición Urbi et Orbi como en Pascua y Navidad.

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