Profesores, proclives a sufrir el 'síndrome de quemado'
Uno de cada 20 profesores piensa que debería estar de baja laboral Archivo 20 minutos
Uno de cada cinco docentes sufre el síndrome del "profesor quemado" y el 39% de ellos muestra indicadores clínicos de estrés grave, según un estudio encargado por el sindicato de enseñanza ANPE-Madrid.

El estudio, denominado "Cisneros IX", fue presentado este miércoles en una rueda de prensa junto al informe anual del "Defensor del Profesor" perteneciente al sindicato, que desde su creación ha atendido 1.400 llamadas de profesores de toda España.

Casi la mitad de los docentes están expuestos a algún riesgo psicosocial, sobre todo estrés
El informe Cisneros IX concluye que casi la mitad de los docentes están expuestos a algún riesgo psicosocial, sobre todo estrés, al síndrome del "profesor quemado" y mobbing, basándose en entrevistas con 2.200 profesores de Educación Infantil, Primaria y Secundaria de 237 centros de enseñanza pública de la Comunidad de Madrid.

Agresiones verbales y psicológicas

Piñuel explicó que los casos de agresión física representan sólo una pequeña parte de los casos registrados , un 11%, y que "la mayoría" de las incidencias registradas fueron verbales y psicológicas.

Esos casos, advirtió Piñuel, "son los que más desgastan a los profesores" y les hacen sufrir riesgos psicosociales como el estrés, el mobbing o el "profesor quemado", que origina ansiedad, depresión.

La incidencia de los riesgos psicosociales hace que uno de cada 10 profesores crea que debería abandonar la profesión y que uno de cada veinte piense que debería estar de baja laboral, según Piñuel.

Las mujeres, más 'quemadas'

El Defensor del Profesor recibió 1.400 llamadas de docentes, la mayoría por su miedo a afrontar sus clases
Según el informe, los riesgos laborales de tipo psicosocial afectan más a las mujeres que a los hombres (un 49,1 frente a un 44,8%) y son más frecuentes en los docentes de ESO y Bachillerato, donde sufren estos riesgos el 53,2 y el 55,6% de los docentes, respectivamente.

Por su parte, la responsable del Defensor del Profesor de ANPE-Madrid, Inmaculada Suárez, explicó que el 60% de las 1.400 llamadas recibidas por este dispositivo durante su primer año de existencia se referían al "miedo de los profesores a afrontar sus clases", mientras que otros se quejaron de insultos (20%), amenazas (11%) y agresiones físicas (9%).