Con la carne, cruda o tratada, hay que tener límites. Una dieta sana será siempre una dieta variada. La carne puede ser muy poco saludable si abusamos de ella. Un estudio internacional acaba de concluir que consumir mucha carne roja, carne procesada y embutido puede incrementar el riesgo de muerte prematura por enfermedad cardiovascular o cáncer.

Tras realizar una investigación entre más de un millón de personas de diez países europeos, el grupo de expertos halló una relación entre las dietas ricas en carnes crudas y procesadas (beicon, salchichas, embutidos, comidas preparadas que contienen carne...) y las enfermedades cardiovasculares, el cáncer y las muertes tempranas.

Las mujeres consumidoras de carne no presentan mayor tendencia al consumo de alcoholLos investigadores destacan que, en esta población, la reducción del consumo de este tipo de carne a menos de 20 gramos al día podría evitar más del 3% de todas las muertes.

Su estudio incluyó el análisis de 448.568 hombres y mujeres, de entre 35 y 69 años de edad al inicio del estudio, sin enfermedades prevalentes como cáncer, accidente cerebrovascular o infarto de miocardio, a los que se controló desde el año 1993 toda la información posible sobre su dieta, tabaquismo, actividad física, e índice de masa corporal.

Hasta junio de 2009 se produjeron 26.344 muertes y se pudo observar un consumo elevado de carne roja que también se ha relacionado con una mayor mortalidad, aunque esta asociación se vio más fuerte  en el caso de la carne procesada. Por el contrario, no se vio relación en el consumo de aves de corral.

Más carne, menos fruta

En cuanto al perfil, los hombres y las mujeres con mayor ingesta de carne roja o procesada, en general, consumen menos frutas y verduras, y además se ha visto que es más común entre los fumadores y entre la población sin título universitario.

Los consumidores de carne de ave también comen más frutas y verdurasMientras, entre los mayores consumidores de carne roja se encuentran los hombres, que además tienen una mayor tendencia al consumo de alcohol, algo que no coincide con las mujeres consumidoras de este tipo de carne.

Finalmente, respecto a la población que tiene un consumo mayor de carne de ave se han visto grandes diferencias; así, se ha visto que aquellos que suelen consumir una media de 80 gramos al día tienen un mayor consumo de frutas y verduras que aquellos con una ingesta de menor de 5 gramos al día, pero no hubo diferencia en los hábitos tabáquicos.

Durante años diferentes investigaciones habían mostrado una asociación entre el consumo moderado de carne roja y procesada y la mortalidad. El presente estudio, realizado en 23 centros en 10 países europeos: Francia, Italia, España, Países Bajos, Reino Unido, Grecia, Alemania, Suecia, Noruega y Dinamarca, ha sido publicado este jueves en la revista BioMedCentral Medicine.