Mujer ejecutiva
Una ejecutiva en un mundo de hombres. GTRES

El número de mujeres que ocupan puestos directivos se ha reducido a la mitad desde que empezó la crisis, pasando de un 19,5 % en 2008 a un 10,3 % en enero de 2013, según datos del informe Diferencias retributivas entre sexos elaborado por la escuela de negocios EADA.

La diferencia de sueldos entre hombres y mujeres que ocupan altos cargos es del 17% El presidente de ICSA Grupo y director del informe, Ernesto Poveda, ha señalado que la diferencia entre los sueldos que reciben las mujeres que ocupan estos puestos respecto a sus homólogos masculinos es del 17 %, cobrando ellas una media de 69.731 euros al año y ellos 81.551.

"Esta diferencia retributiva no es un hecho puntual, es una constante y se observa una cronificación que no se debe a un solo motivo", ha lamentado.

La rigidez del mercado y el miedo al embarazo, las claves

La colaboradora del informe, Aline Masuda, ha apuntado que algunos factores que motivan estas diferencias son la rigidez del mercado laboral español, así como el miedo de los empresarios de que al contratar una mujer, ésta pueda quedarse embarazada y coger la baja por maternidad en plena época de crisis.

"Es una visión cortoplacista y es triste, pero el miedo de la crisis empuja a contratar a alguien que se sepa seguro que estará ahí", ha criticado.

Masuda ha asegurado que es imprescindible un "cambio cultural" para conseguir erradicar este desnivel, y ha apostado por el impulso de medidas de flexibilidad como el teletrabajo.

El estudio señala que muchas veces son las propias mujeres quienes se ponen 'techos de cristal' Asimismo, ha deplorado que "muchas veces son las propias mujeres quienes se ponen techos de cristal", ya que al negociar el contrato son más conformistas a la hora de aceptar un sueldo.

"La discriminación salarial ha pasado a ser más implícita, porque culturalmente se ha interiorizado que los puestos directivos los ocupan hombres", ha añadido.

Poveda ha suscrito la necesidad de cambiar el modelo retributivo y ha abogado por "romper el paradigma de que el directivo tiene que estar el máximo de horas físicamente en el puesto de empleo y pasar a valorarlo por lo que aporta".

Se ha hecho un uso poco inteligente de la reforma laboral En este sentido, ha emplazado a hacer una política de innovación en el ámbito retributivo y ha recriminado que "se ha hecho un uso poco inteligente de las opciones que ofrece la reforma laboral, algunos de los cuales son muy positivos porque permiten crear empleo flexible y sostenible".

Estas cifras son similares a las de otros países europeos como Francia e Italia, donde nueve de cada diez directivos son hombres, sólo un 12 y un 7,2 %, respectivamente, de puestos de alto mando están ocupados por mujeres.