Jorge Fernández Díaz
El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz. ATLAS

El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, ha defendido este domingo que "si nos oponemos al matrimonio entre personas del mismo sexo, no podemos usar argumentos confesionales. Existen argumentos racionales que dicen que ese matrimonio no debe tener la misma protección por parte de los poderes públicos que el matrimonio natural. La pervivencia de la especie, por ejemplo, no estaría garantizada", explica.

Así lo ha expresado el ministro en su intervención en un coloquio sobre Religión y Espacio Público celebrado en la Embajada de España ante la Santa Sede en Roma, donde ha manifestado que es necesario defender la presencia pública de la religión en el espacio público.

Algunos cargos del PP tachan de "lamentables" y de "desafortunadas" las palabras del ministro No es la primera vez que Fernández Díaz manifiesta una opinión como ésta acerca del matrimonio homosexual. En noviembre, durante una sesión de control del Senado, el ministro mostró su rechazo a la ley que permite el matrimonio entre personas del mismo sexo pese a ser avalada por el Tribunal Constitucional y aseguró que volvería a firmar el recurso contra la misma, por sus convicciones.

El PP, por la tarde, se desmarcaba de las  declaraciones del ministro del Interior. El secretario de Justicia, Derechos y Libertades del PP, Iñaki Oyarzábal, ha tachaba de "desafortunadas" las palabras del ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, contra el matrimonio homosexual y ha asegurado que "en nada vinculan al PP".

Oyarzábal, secretario general del PP vasco, ha recurrido a su cuenta de Twitter para desmarcarse de las declaraciones de Fernández Díaz . "Las desafortunadas palabras de Fernández Díaz sobre el matrimonio entre personas del mismo sexo son personales y en nada vinculan al PP", ha escrito Oyarzábal. En la misma línea y también a través de Twitter, el portavoz del PP en el Ayuntamiento de San Sebastián, Ramón López Ugalde, ha calificado de "lamentable la opinión personal" del ministro del Interior: "Esa no es la opinión que tenemos los populares", recalcó.

Asociaciones LGBT piden su dimisión

A este respecto se ha manifestado la Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales (Felgtb), que asegura que el ministro debe abandonar su "militancia religiosa o dimitir" porque "intentar imponer el fanatismo religioso no es propio de un gobernante democrático".

Sus declaraciones "demuestran un desprecio absoluto a las evidencias científicas"

En un comunicado, la Federación condena las declaraciones del ministro y se muestra indignada por unas palabras que, a su juicio, "demuestran un desprecio absoluto a las evidencias científicas" y a miles de familias homosexuales con hijos.

Por ese motivo pide al presidente del Gobierno que exija la dimisión de "un ministro que es capaz de anteponer sus creencias religiosas a su obligación de gobernar bajo una Constitución".

En opinión de la presidenta de la Federación, Boti García, las declaraciones reflejan también "su inoportunidad política" al abrir un debate cerrado por la sociedad en plena crisis económica.

Colegas, la Confederación Española de Asociaciones de lesbianas, gays, bisexuales y transexuales, también ha mostrado su "estupor e indignación" y ha pedido al ministro "una disculpa o su carta de cese inmediata".

"Nos horroriza que una persona que ha revelado su cara más conservadora sea el encargado de la coordinación y protección de las minorías", señala en un comunicado.

No le preocupa a esta Confederación que haya personas que piensen como Fernández Díaz, pero sí que ocupen cargos públicos.

"No existe persecución"

Además, el ministro ha manifestado que "las vigentes leyes educativas no respetan los acuerdos Iglesia-Estado en cuanto a la asignatura de religión" y que, por eso, entre otras cosas, se está elaborando una reforma. "La religión, según esos Acuerdos, no puede ser considerada una 'maría', y debe tener el mismo rango que otras asignaturas fundamentales", ha declarado.

A juicio de Fernández Díaz, en España hoy en día no se puede decir que exista persecución religiosa sino "indiferentismo, increencia, pero no persecución". "Otra cosa es la abdicación de las propias creencias. Conozco el Parlamento, y puedo decir que cuando se han aprobado determinadas leyes ha existido abdicación de las propias creencias, o increencia, pero no persecución. Si el 75% de la población española que se declara católica actuase en coherencia, determinadas leyes nunca se habrían aceptado", ha asegurado.

El ministro enmarcó la cuestión de la libertad religiosa y de la presencia pública de la religión como "un derecho reconocido por la Declaración Universal de los Derechos Humanos de la ONU", y cree que en el diálogo político a veces se olvida esto. En su opinión, es compatible la existencia de estados confesionales con la libertad religiosa, citando el caso de Estados como Malta, católica, Grecia, ortodoxa; o Reino Unido, donde la Reina es cabeza de la Iglesia".

"En el siglo XXI, con la coartada de lo políticamente correcto y la coartada de la defensa de la libertad de expresión, no se respeta en muchos ámbitos políticos y judiciales la libertad religiosa. Como botón de muestra está la sentencia que decía que los graves incidentes contra quienes participaban en la JMJ no eran escarnio, sino simples expresiones ingeniosas propias de la libertad de expresión", ha advertido.