Las protestas paran el desmantelamiento del tramo más famoso del muro de Berlín

  • Estaba en jaque por la construcción de unas viviendas de lujo.
  • Unas 200 personas posponen, al menos dos días, su derribo.
  • El East Side Gallery es famoso por grafiti como el del "beso de tornillo" entre Leonid Brézhnev y Erich Honecker.
Manifestantes protestan mientras desmantelan una sección del muro de Berlín en Alemania, este viernes.
Manifestantes protestan mientras desmantelan una sección del muro de Berlín en Alemania, este viernes.
EFE/ Florian Schuh

Las protestas en la calle y en internet han logrado paralizar "in extremis" las obras para desmontar parte del tramo más emblemático del Muro de Berlín, en jaque por la construcción de unas viviendas de lujo en la antigua franja de la muerte.

Desde primera hora de la mañana, alrededor de unas 200 personas se concentraron delante del tramo que un equipo de operarios empezó a desmantelar este jueves por la tarde con maquinaria pesada y un fuerte despliegue policial y su persistencia logró posponer, al menos dos días, estas tareas.

Los manifestantes criticaban con lemas y pancartas la destrucción de un monumento tan emblemático como es la denominada East Side Gallery, el tramo más largo de muro que aún se conserva en pie y que es famoso por grafiti como el del "beso de tornillo" entre Leonid Brézhnev y Erich Honecker. "El muro sólo tiene sentido cuando está completo, si le abres un hueco pierde su significado", aseguró uno de los manifestantes, un joven alemán que se identificó como Max.

Pasadas las 11 de la mañana, un numeroso operativo policial desmantelaba el primer —y hasta el momento único— bloque de hormigón prefabricado de un metro de anchura del muro y, en una carretilla, lo transportaban hasta una camioneta. Pancartas con el lema "¿Es que la cultura ya no vale nada?" presidían una protesta sin incidentes que se ha alargado durante algo más cuatro horas.

La convocatoria para la concentración, que instaba a realizar una cadena humana frente al muro para impedir su desmantelamiento, ha sido promovida a través de las redes sociales. Además, la semana pasada arrancó una petición en la plataforma social de Change.org, que hasta esta tarde había recabado más de 34.000 firmas para paralizar las obras de este bloque de viviendas de lujo.

Una pareja se besa ante el beso de tornillo de Breznev y Honecker, en el Muro. / EFE

Las obras están rodeadas de contradicciones y "secretismo", denuncian preocupados Max y alguno de sus acompañantes en la protesta. La apertura de un hueco en el otrora infranqueable Telón de Acero tiene como objetivo construir una salida de emergencia desde el parque en que se ha convertido la franja de la muerte, terreno sobre el que se edificarán las viviendas de la polémica.

Sin embargo, la promotora Living Bauhaus aseguró en un comunicado que el desmantelamiento del muro "no tiene nada que ver" con la construcción de su edificio, sino que "se trata de un requisito del distrito berlinés" al que pertenece la parcela. Por su parte, el portavoz del distrito declaró que la administración berlinesa "no tiene nada que ver con eso", a pesar de la intervención directa de las fuerzas de seguridad en las tareas de desmantelamiento.

La futura construcción tendrá una altura de 63 metros, lo que la convierte en uno de los edificios más altos de la capital alemana desde la caída del muro y que, con sus 6.000 metros cuadrados, ofrecerá viviendas a partir de los 2.750 euros el metro cuadrado, muy por encima de la media de la zona

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