Rato y De Guindos
Rodrigo Rato (a la izquierda) y Luis de Guindos. EFE / ARCHIVO

La Fiscalía sospecha que el ministro de Economía, Luis de Guindos, podría haber impuesto la dimisión de Rodrigo Rato de su puesto de presidente de BFA-Bankia como condición para aprobar el nuevo Plan de Capitalización de la entidad, que conllevó una inyección de dinero público de más de 23.000 millones. El fiscal Alejandro Luzón preguntará al titular de Economía si una de las exigencias para la aprobación del plan era "una mayor profesionalización del Consejo, empezando por la salida del propio presidente", tal como consta en las diligencias a las que ha tenido acceso este diario.

La Fiscalía remitió una batería de 18 preguntas por escrito dirigidas a De Guindos, que la pasada semana declinó comparecer físicamente en la Audiencia Nacional como testigo. La mayoría están encaminadas a aclarar la participación del Gobierno en todo el proceso que condujo a la intervención de BFA-Bankia. "¿Era usted consciente de la preocupación que iba a generar esta dimisión de Rodrigo Rato en los mercados, entre los accionistas y del impacto negativo que iba a tener en la cotización de Bankia? (...) ¿Qué grado de conocimiento tenía usted de la situación de Bankia?", son dos ejemplos.

El Ministerio Fiscal, tal como reflejan los documentos, pone especial atención en las razones que empujaron a Economía a rechazar el plan de recapitalización presentado por Rodrigo Rato y aprobado el 17 de abril de 2012 por el Banco de España. "¿No les pareció suficiente este plan? ¿Por qué?", inquiere Alejandro Luzón, que también interroga sobre la relación que podría haber jugado el Fondo Monetario Internacional en la intervención forzada del banco, ya que el 25 de abril publicó un duro informe que ponía en cuestión la viabilidad de la entidad.

Muchas dudas sobre el papel de Deloitte

Existen dudas sobre la legalidad de haber aflorado pérdidas en 2011 con la normativa de 2012 Tal como se reflejó en las testimonios tanto de los imputados como de los testigos de la semana pasada, el papel jugado por el auditor de BFA-Bankia centra muchas de las dudas en este proceso. El fiscal, por ello, le pregunta a De Guindos si tenía "algún conocimiento" sobre las discrepancias de Deloitte, que finalmente no suscribió las cuentas formuladas el 28 de marzo de 2012. "¿Conocía usted que las cuentas se iban a presentar sin informe de auditoría?", insiste.

Las dudas sobre la labor de Deloitte van más allá, y Luzón pregunta a De Guindos si cree que fue correcto apuntar pérdidas en las cuentas del ejercicio 2011 aplicando normativa aprobada en 2012. Precisamente esta aplicación fue muy criticada por exconsejeros de Bankia como Araceli Mora (miembro de su comisión de Auditoría), que aseguró ante el juez que toda la normativa internacional prohíbe así apuntar pérdidas futuras.

El fiscal, que reconoce más adelante que "la contabilidad no es una ciencia, y mucho menos exacta", insta además al ministro de Economía a que manifieste si, en su opinión, las cuentas presentadas por el equipo de Rodrigo Rato habían sido poco prudentes, o por el contrario, si las de Goirigolzarri son "demasiado prudentes".

¿Hubo reunión entre Rato, Botín, Fainé y González?

Junto a las preguntas del fiscal, los miembros de la acusación (UPyD, Adicae y 15-M) han remitido por escrito otras 85 preguntas a Luis de Guindos. A pesar de que muchas se asemejan a las ya formuladas por Fiscalía, cada parte acusadora muestra curiosidad por distintos aspectos.

UPyD quiere conocer los motivos por los que el Gobierno apartó al Banco de España El abogado en representación de UPyD, Andrés Herzog, formula hasta 19 preguntas, en las que, entre otras cosas, pide al ministro que especifique cuándo tuvo conocimiento de que Deloitte cuestionaba la viabilidad de BFA-Bankia, que explique "cómo fue requerido el nuevo plan" y quiénes fueron los interlocutores por parte del Ministerio de Economía. También se pide aclarar si es "habitual que las entidades financieras entreguen sus planes directamente al Ministerio" y los motivos por los que el Gobierno "asumió el protagonismo" en detrimento del supervisor, el Banco de España.

Mención aparte merece la aclaración requerida acerca de un supuesto encuentro entre De Guindos, Rodrigo Rato y los presidente del Banco Santander (Emilio Botín), BBVA (Francisco González) y Caixabank (Isidro Fainé). "De ser cierto, total o parcialmente, indique las razones, lugar y motivo de la referida reunión o reuniones", solicita la acusación popular. Precisamente en relación a este encuentro, UPyD ha anunciado que llamará a testificar a los tres banqueros.

Preguntas sobre las preferentes

La estrategia de las acusaciones de Adicae y el 15-M, por su parte, están más centradas en algunos aspectos técnicos relacionados con la salida a Bolsa de la entidad y el posterior canje de preferentes por acciones impuestos a miles de ahorradores. Así, los colectivos que representan a los afectados preguntan "¿Cómo es posible que se pasaran todos los test de estrés de la EBA (Autoridad Bancaria Europea) y a los pocos meses se descubra un agujero patrimonial de tanta importancia?".

La acusación representada por Adicae también quiere saber si "se incentivó de alguna forma o se sugirió la necesidad de la salida a Bolsa de Bankia", o a qué se debe la existencia de una quita impuesta en el futuro canje de preferentes.