Cartel de la iniciativa 'Global Orgasm'. (Global Orgasm)
Cartel de la iniciativa 'Global Orgasm'. (Global Orgasm) Global Orgasm

Una pareja de pacifistas de California (EEUU) ha convocado a la humanidad a "un orgasmo global por la paz" el 22 de diciembre, la fecha del próximo solsticio, con la esperanza de crear una masa crítica de vibraciones favorables a la armonía.

Cambio en la energía

La idea es "efectuar un cambio en el campo de energía de la Tierra mediante la inserción de la mayor carga posible de energía humana", afirman Donna Sheehan y su compañero Paul Reffel en el anuncio que han colocado en internet (Globalorgasm).

Este es uno de esos proyectos que sólo pueden tener impacto global gracias a internet

"Este es uno de esos proyectos que sólo pueden tener impacto global gracias a internet", añade el anuncio.

"Uno no podría conseguir que la gente en todas partes escuchase este tipo de ideas sin la tecnología y la cultura que se ha formado en torno a esta tecnología", agrega.

La idea es simple: el 22 de diciembre los participantes están invitados a "concentrar sus pensamientos en la paz, durante y después del orgasmo".

Energía cósmica

"La combinación de alta energía orgásmica con la intención mental puede tener un efecto mucho mayor que las meditaciones en masa y las oraciones colectivas intentadas anteriormente", añade el anuncio.

Sheehan, de 76 años, y Reffel, de 55, ya han promovido numerosas demostraciones globales y han organizado manifestaciones contra la guerra antes de que Estados Unidos invadiera Irak en el 2003.

En el 2002, Sheehan movilizó a casi 50 mujeres que se desnudaron y formaron con sus cuerpos la palabra Peace (Paz) en un predio del Condado Marin, en California.

Sentimiento de paz

"El orgasmo proporciona un increíble sentimiento de paz durante el orgasmo mismo y después", afirmó Sheehan en declaraciones al diario San Francisco Chronicle.

Tu mente queda como en blanco

"Tu mente queda como en blanco", agregó. "Es similar a un estado de meditación. Y se ha demostrado que las meditaciones colectivas logran cambios".

La meta es que tal inyección de "energía positiva y altamente concentrada" reduzca "los actuales niveles peligrosos de agresión y violencia en todo el mundo".