Juan y Alejandra
Los integrantes de TCP, frente a algunas de sus obras en la galería Blanca Berlín en Madrid. JORGE PARÍS

Ella, Alejandra Freymann (Xalapa, México, 1983) es una ciudadana belgomexicana que trabaja y vive en Cuenca (España); él, Juan Zamora (Madrid, 1982), un español que reside circunstancialmente en Perkín (China). Son jóvenes, pero ya reconocidos, artistas plásticos (pintores, dibujantes) que se conocieron en Lisboa en 2009, se hicieron amigos y detectaron algo en común. Ese 'algo' fue tomando la forma de una hermandad artística, The Children Pox (TCP), desarrollada a través de pequeños trabajos conjuntos que al principio se mantuvieron en privado, pero que ya han empezado a salir al mercado. "TCP es un juego inventado por dos amigos para pasárselo bien –confiesa Juan–. Alejandra y yo somos, ante todo, muy buenos amigos, respetamos mucho nuestro trabajo individual y nos admiramos mutuamente".

Tanto Alejandra como Juan, por separado, tienen ya una carrera a sus espaldas. Freymann es licenciada en Bellas Artes (2007, Cuenca), y antes de la ciudad manchega ha vivido largos periodos en Bruselas y Sevilla. Juan, también licenciado en BA (Universidad Europea de Madrid), se ha formado, además, en Holanda y Nueva York, donde realizó una residencia artística en el International Studio & Curatorial Program (ISCP). Ahora es director creativo de una empresa en Pekín, que es lo que, según afirma, le da el salario mensual para poder dedicarse al arte. Ambos tienen ya unas cuantas exposiciones individuales y colectivas en su currículum. Y excelentes críticas.

Trabajamos dibujos pequeños, fotos, postales intervenidas

La forma de trabajar de TCP es sencilla, eficaz y estimulante. Además, tiene algo de misterio: "Es una especie de aventura –reconoce Alejandra–. En general trabajamos dibujos pequeños, fotos, postales intervenidas... Nuestro trabajo es el resultado de un diálogo, aunque a veces no tenemos ni que hablar, hay algo casi telepático. Siempre estamos de acuerdo". "Nos vamos intercambiando imágenes y textos hasta que uno de los dos cree que está cerrado. Al principio tenemos como una historia previa o estructura base sobre la que trabajamos, pero a partir de ahí se nos va mucho la cabeza. La premisa fundamental es que hay libertad absoluta para proponer cosas", confirma Juan Zamora. Lo subraya Alejandra Freymann: "Las historias surgen solas. Aparecen personajes que se mueven solos, no los elegimos a priori, surgen realmente solos".

Incluso por separado, ambos coinciden en la  libertad que les aporta trabajar juntos: "Cuando trabajo con Alejandra hacemos lo que no nos atrevemos a hacer solos, porque nos tenemos el uno al otro para apoyarnos", dice él. "Trabajar con Juan me da mucha libertad. Cuando estás solo con tu obra eres más crítico y exigente. Compartiendo te sientes más libre", dice ella.

Juan tiene clara la situación del mundo: "Hay algo que se está muriendo, si no está ya muerto. No sé muy bien cuál es ese otro lugar al que vamos, pero creo que lo que hay va a desaparecer dentro de no demasiados años". Y también del panorama artístico español: "No existe una visibilidad hacia el exterior, lo que se hace en España se queda en España. Hay cosas muy, muy interesantes, pero el sistema no permite que se conozcan".

La primera exposición de TCP fue en mayo del 2012. Presentaron El Misterio del Perro del Sol, un proyecto basado en una experiencia física que Juan y Alejandra vivieron juntos: la contemplación de un sundog o parhelio, un fenómeno óptico de reflexión/refracción de la luz sobre gotas de agua y hielo, por el que aparecen manchas brillantes y hasta coloridas en el cielo, como si hubiera varios soles. Ahora preparan, para abril, otra exposición en la galería madrileña Rafael Pérez Hernando (RPHART).

Nada impersonal

  • Los gustos de Alejandra. Confiesa Alejandra:  "Giotto y Joachim Patinir son mis pintores favoritos". En cine ("Me encanta, es casi una necesidad") se declara fan del alemán Werner Herzog, y en literatura, del malogrado escritor suizo Robert Walser. La política no le interesa.
  • Juan, el cine y la música. "Me nutro de cine, es la disciplina que más me gusta. Cuando estudiaba estaba obsesionado con David Linch. Soy fan de Goya, por ejemplo, aunque sea un poco antimoderno decir esto, ¿no? En música me gustan grupos como Xiu Xiu, gente capaz de mezclar y equilibrar el sentimiento con el pensamiento".
  • ARCO, según Zamora. "Arco me ha parecido muy light, nadie se ha atrevido a decir cosas... Bueno, no sé si es que no se han atrevido o no los han dejado. Aunque puede que una feria de arte no sea el mejor lugar para quejarse".