La Confederación General del Trabajo (CGT) de Baleares ha invitado este viernes a los ciudadanos a participar en la marea ciudadana unitaria, que se celebrará el próximo sábado a las 17.00 horas en Plaza de España, contra los recortes, la corrupción y "el golpe de Estado de los mercados", así como por "una verdadera democracia".

La fecha de esta manifestación coincide con el 32 aniversario del golpe de Estado de 1981 con la intención de que una marea ciudadana haga visible "la indignación y la lucha" de los ciudadanos ante el golpe de Estado financiero, según ha detallado la CGT en un comunicado.

Los participantes defenderán los servicios públicos y universales, el derecho a la vivienda, la dignidad de la vida, la convivencia en igualdad de género, así como contra la deuda ilegítima y para la Auditoría ciudadana de la deuda.

La concentración en Baleares apostará también por una verdadera soberanía popular y por los derechos de los pueblos a decidir, acudirá en defensa de la lengua catalana y la Educación en catalán.

La CGT ha solicitado a los ciudadanos que vengan de un color en defensa de las libertades personales y colectivas y de "una verdadera democracia, transparente, horizontal y participativa que esté en contra de la represión judicial, policial, política y social".

De esta forma, habrá una marea blanca en defensa de la sanidad pública, una verde por la Educación pública, otra violeta contra los recortes en igualdad, la marea naraja de 'Stop' desahucios y contra los recortes en derechos sociales, así como la roja y la negra contra la reforma laboral.

En opinión de esta entidad, "las reformas antisociales", los recortes y el saqueo de los servicios y el patrimonio público están llevando "de una manera drástica" a toda la sociedad, "y en especial a la gente trabajadora y a las personas dependientes", a una "espiral de empobrecimiento hasta límites que pueden ser irreversibles".

La CGT ha asegurado en un comunicado que los presidentes de los Gobiernos central y autonómico, Mariano Rajoy y José Ramón Bauzá, respectivamente, son "totalmente transmisores de la dictadura de la cleptocracia financiera" y no tienen "ninguna legitimidad", aunque ha advertido de que "seguirán jugando su papel en la medida en que la ciudadanía no les pare los pies".

La entidad ha destacado que la reforma laboral está cumpliendo uno por uno todos los objetivos por los fue impuesta, ya que "ha dejado a las personas trabajadoras sin derechos, a voluntad de la rapiña empresarial, y también sin trabajo, con un paro en aumento vertiginoso y fuera de control".

"Es necesario que la ciudadanía dé un paso decidido para detener esta dinámica, los recortes, la avaricia financiera y a los políticos corruptos, para construir una sociedad sin exclusiones ni privilegios, para superar este régimen del 78 basado en la monarquía, el bipartidismo político, la burocratización sindical, la negación del derecho de autodeterminación de los pueblos y la herencia de los aparatos de coerción de la dictadura", ha sentenciado CGT.