Pintando
Dando color a la pared con un rodillo. ARCHIVO

La imaginación al poder. Sí, se puede; se puede redecorar una habitación sin gastar mucho y hasta sin gastar nada. Con creatividad e imaginación se puede dar la vuelta a un cuarto. Milagros no, pero con poco presupuesto sí podemos darle la vuelta a esa estancia.   

La primera opción puede parecer una obviedad, pero no lo es. Lo cierto es que a muchos no se les ocurre que lo más fácil es recolocar lo que ya tenemos. Cambiar los muebles de sitio es la manera más económica de redecorar una habitación.

Otra forma es colocando cuadros, marcos originales o espejos en las paredesEn un salón, la ubicación del sofá determina normalmente el resto de elementos. De modo que cambiando la ubicación del sofá todo puede empezar a cambiar. De igual modo, con la cama en el dormitorio. Un cambio genera otros muchos.

Lo bueno de recolocar los muebles es que no comprometemos nada; el proceso es reversible. Podemos ensayar la ubicación de los elementos principales hasta dar con uno de nuestro agrado; los elementos secundarios acabarán por tener acomodo también.    

Vamos con otras formas que ya pueden suponer algún gasto, pero no necesariamente. Como cuenta Mapfre Hogar, otra forma de modificar la decoración de una habitación es colocando cuadros o marcos originales en las paredes.
 
De igual modo, los espejos, colocados estratégicamente, son una de las grandes soluciones a la hora de cambiar de aires. Un espejo amplía espacios y multiplica la luminosidad.

Dale otro color

Hasta aquí fórmulas de riesgo cero. Otras no serán siempre reversibles. El color, por ejemplo, cambiar el color de todas las paredes, o solo de una, le dará a la estancia una imagen completamente distinta y la inversión es muy asequible: un rodillo y un poco de pintura. Aquí lo fundamental es acertar con el nuevo color.

En lugar de a las paredes, le podemos cambiar el color a algunos muebles. Existen numerosas técnicas de lijado y barnizado originales para darles color. Así, cambiaremos por completo el aspecto de la habitación.

Podemos darle la vuelta cambiando no los elementos principales sino los secundarios, los complementos. Colocar plantas llamativas o elaborar cojines con retales de tela le darán al cuarto un aire distinto. También valen floreros o frascos de cristal con contenidos diferentes: piedras de colores, mil botones, flores naturales, tela, semillas, etc.