El grupo municipal Compromís en el Ayuntamiento de Valencia ha exigido una auditoría forense a Turismo Valencia desde su fundación en el año 1991 hasta la actualidad para conocer posibles "implicaciones contables y jurídicas" en el caso Nóos, según ha informado la coalición en un comunicado.

El portavoz local de Compromís, Joan Ribó, ha recomendado a la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, que reconozca su "fracaso" y "cambie su estrategia de defensa en el 'caso Nóos', ya que según pasan los días, y con los correos publicados, es más evidente que sin su concurso, como en todo lo que sucede en Valencia, no habría sido posible el Valencia Summit ni los múltiples negocios que el yerno del Rey, Iñaki Urdangarin, intentó colar a costa de los impuestos de los valencianos".

Ribó ha asegurado que no lo sorprende que Rita Barberà "haya mentido a la opinión pública". "Ella y su vicealcalde lo llevan haciendo desde que saltó el escándalo. Por menos mentiras, en Alemania, un ministro reconoce su error, dimite y se va a su casa", ha subrayado.

Por eso, ha pedido a la primera edil que "dé la cara, que no se esconda tras el cortafuegos ridículo de Turismo Valencia y explique, caiga quien caiga, cuáles fueron los acuerdos de la alcaldesa de Valencia con los diferentes miembros de la Casa Real". Así, le ha instado a que "no tenga miedo y diga para que sirvieron los impuestos de los valencianos".

El portavoz de Compromís cree que "la ciudadanía ya da por descontadas las mentiras de Rita Barberá. Y tanto ella como Alfonso Grau son responsables del ridículo institucional al que están sometiendo al Ayuntamiento de Valencia".

Ribó ha explicado que Alfonso Grau se hizo acompañar en la primera declaración ante la Fiscalía en diciembre del 2011, del cuñado de Rita Barberá, el abogado José Maria Corbín, y de Mariano Ayuso. "Desde aquella declaración el Partido Popular viene defendiendo una tesis que el Tribunal de Cuentas ha desmontado y los numerosísimos correos hechos públicos, también", ha añadido.

Según el concejal de Compromís, "el intento de crear un cortafuegos en Turismo Valencia para no quemar a Rita Barberá se ha demostrado inútil", y ha añadido: "ahora entendemos por qué Corbín y Ayuso acompañaron a Grau en aquella declaración. Todo tiene una explicación. Y los ciudadanos se la merecen. Querían salvar a toda costa a Rita Barberá, pero no les ha servido".

"concejalía externalizada"

En este sentido, Ribó ha denunciado que la Fundación Turismo Valencia "es una concejalía externalizada y opaca al servicio de los intereses de Rita Barberá y Alfonso Grau". "El abogado Mariano Ayuso, socio del bufete Cuatrecasas y citado también a declarar por su implicación en el Valencia Summit, está al cargo del servicio jurídico de la Fundación Turismo Valencia, que ha recomendado no personarse por la vía penal para no molestar a Rita Barberá", ha resaltado.

Ante todos estos hechos, Compromís ha solicita una auditoria forense de la Fundación Turismo Valencia desde su fundación en el año 1991 hasta la actualidad. Ribó ha explicado que "Jaume Mata, segundo de a bordo de la Fundación Turismo Valencia, es una pieza clave en todo el entramado del Valencia Summit. Y todavía hoy continua trabajando en la Fundación Turismo Valencia".

Ante la "imposibilidad" de poder saber todos "los intereses cruzados, negocios opacos, consecuencias jurídicas", ha exigido una auditoria forense "que ponga negro sobre blanco todas las operaciones de Turismo Valencia y se determine cuál ha sido el papel de José Salinas, Jaume Mata, Mariano Ayuso, Pilar Tejera y el mismo Alfonso Grau en todo el entramado". "Y si hubiera habido irregularidades o presuntas ilegalidades, que fueran llevadas a los tribunales", ha exigido el edil.

Pérdidas y ganancias de turismo valencia

Ribó está convencido que Alfonso Grau y José Salinas, "sin llegar a mentir al Juez Castro, han contado medias verdades para demostrar su estrategia de defensa". Este miércoles, Joan Ribó hará pública la cuenta de pérdidas y ganancias de la Fundación Turismo Valencia, en donde se constata, además de los gastos en el Valencia Summit, "el desastre de gestión de una Fundación que ha recibido el 95 por ciento de sus ingresos del Ayuntamiento de Valencia".