El exdirector de Caja Navarra Enrique Goñi ha afirmado que si la entidad financiera hubiera continuado su actividad en solitario "valdría menos de lo que vale, y a lo mejor ni siquiera sería viable".

"Caja Navarra hubiese partido de 1.300 millones y si le aplicamos los tres Reales Decretos aprobados entre 2009 y 2012, bajaría a 189 millones de euros. Es matemática, no es interpretable", ha indicado en su comparecencia ante la comisión de Economía del Parlamento de Navarra.

Enrique Goñi ha explicado durante su intervención por qué Caja Navarra pasó de tener unos recursos propios de 1.300 millones a 250 millones.

Según ha afirmado, de esos 1.300 millones de euros de partida en 2009 se deben eliminar unos 250 millones que eran deuda. El balance se quedaría en 1.055 millones y, para el proceso de creación de Banca Cívica, Caja Navarra debía provisionar 647 millones de euros como consecuencia de las exigencias de los Reales Decretos. "Quedan 408 millones y el Real Decreto nos dice que 'o vais a Bolsa o entra capital público en unas condiciones muy duras'", ha explicado.

Tras la salida a Bolsa, los 408 millones pasan a 180 millones. "Ni Caja Navarra ni Banca Cívica es responsable de que el mercado cotice como cotice, si uno va al mercado asume las reglas del mercado", ha indicado. A esos 180 millones se deben sumar 70 de Obra Social, por lo que el patrimonio queda en 250 millones.

"Creía que lo habíamos conseguido, pero la tormenta regulatoria y la tormenta macroeconómica era de tal intensidad, que tuvimos que preservar el patrimonio social, el de los accionistas, el de las cajas fundadoras, el de los clientes, empleados y preferentistas, por encima de la aspiración personal de querer seguir capitaneando un proyecto que era sólido", ha añadido.

Enrique Goñi ha afirmado que "afortunadamente" Caja Navarra se integró en Caixabank, "la mejor". "De no estar en Caixabank, ya veríamos cuál es el valor real de las entidades que todavía están intervenidas", ha indicado.

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