Piloto de los 'vuelos de la muerte'
Imágenes de archivo del piloto Juan Alberto Poch, detenido en España en 2009, por su presunta participación en los 'vuelos de la muerte'. Extradio a Argentina, es uno de los 68 imputados en el 'magajuicio' contra la dictadura. EFE

El expiloto naval Julio Alberto Poch, nacido en Argentina, nacionalizado holandés y extraditado por España, negó este lunes haber participado en los "vuelos de la muerte" al declarar en un juicio en Buenos Aires por crímenes de lesa humanidad cometidos en la dictadura (1976-1983).

Poch se desligó de los vuelos mediante los que al parecer se arrojaba a detenidos al mar durante aquel régimen y no confirmó que existiera tal procedimiento, aunque dijo que, si fuera cierto, lo condenaría por "aberrante".

Tengo la conciencia limpia y tranquila porque soy inocente

"Si existieron esos vuelos me parece algo terrible y aberrante, pero nunca participé de ellos", afirmó Poch al declarar ante el Tribunal Oral Federal número 5, de Buenos Aires, a cargo de la tercera fase del "megajuicio" por crímenes de lesa humanidad en la Escuela Superior de Mecánica de la Armada (ESMA), donde funcionó el mayor centro clandestino de detención y torturas de la dictadura.

Poch es uno de los 68 imputados en el que es considerado, por la cantidad de acusados, como el mayor juicio por crímenes de la dictadura realizado hasta ahora y que, como particularidad, es el primero en el que se abordan los denominados "vuelos de la muerte". El juicio, que se inició en diciembre pasado, ventila delitos cometidos en la órbita de la ESMA contra 789 víctimas.

"Tengo la conciencia limpia y tranquila porque soy inocente", aseveró Poch, quien dijo sentir una "tremenda indignación y frustración" por encontrarse en este juicio.

Fue "tergiversado"

Compañeros de tripulación de Poch, nacionalizado holandés y comandante de la aerolínea Transavia hasta su detención, en 2009, denunciaron ante la Justicia de Holanda que el piloto les relató durante una cena en Bali (Indonesia), en 2003, su supuesta participación en los "vuelos de la muerte".

Poch, de 60 años, aseguró que su imputación se debe "a un terrible malentendido" e indicó que sus palabras en aquella conversación con sus colegas se tergiversaron y por ello está acusado de crímenes y tormentos que, según aseguró, no cometió.

"Jamás estuve en la ESMA, ni un solo día, ni siquiera de visita. No integré ningún grupo de tareas. No participé de la lucha contra la subversión ni en los vuelos de la muerte. No confesé nada, porque no tengo nada que confesar", aseguró.

Poch explicó al tribunal que durante su corta carrera en la Armada argentina (entre 1974 y 1980) pilotó "aviones de caza y combate" sin capacidad para transportar pasajeros, lo que, a su juicio, descarta la posibilidad de que él dirigiese los denominados "vuelos de la muerte". Además, negó haber participado en cualquiera de estos supuestos vuelos como tripulante.

El acusado criticó con dureza a los jueces de instrucción y fiscales argentinos implicados en su caso por "no buscar ni la justicia ni la verdad, sino culpables, chivos expiatorios".

Por el contrario, agradeció al Gobierno holandés su compromiso para supervisar el juicio, así como la presencia del embajador holandés en Buenos Aires, Hein de Vries, en la sala del juicio oral.

Agentes de Interpol (Policía internacional) detuvieron a Poch en el aeropuerto de Valencia (España) en septiembre de 2009, durante una escala como piloto de la aerolínea holandesa, y en mayo de 2010 el expiloto naval fue extraditado desde España a Argentina.

'Megajuicio' contra la dictadura

En la audiencia de este lunes también declaró el contraalmirante retirado Mario Pablo Palet, quien negó igualmente todos los cargos que pesan contra él y aseguró no haber cometido ningún delito en toda su vida.

Entre los acusados en este histórico juicio figuran, Jorge Eduardo Acosta, excapitán de fragata y exjefe de Inteligencia y del Grupo de Tareas de la ESMA; el excapitán de corbeta Ricardo Miguel Cavallo, extraditado desde España en 2008, y el excapitán de la Armada y agente de inteligencia Alfredo Astiz, conocido como el "Ángel Rubio" o el "Ángel de la muerte".

También se juzga a los civiles Gonzalo Torres de Tolosa, alias "Teniente Vaca", abogado integrante del grupo de Tareas de la ESMA, y el economista Juan Ernesto Alemann, exsecretario de Hacienda de la dictadura, acusado de presenciar un interrogatorio bajo torturas.

La anterior fase de la megacausa de la ESMA concluyó en octubre de 2012 con 16 condenados.

La megacausa se compone de nueve procesos judiciales por crímenes perpetrados en la cárcel clandestina, por donde pasaron unas 5.000 víctimas de la represión militar, según organizaciones de derechos humanos.