Un comunicado del Vaticano dice que 'la importancia de la elección del celibato acorde con la tradición católica fue reafirmado como la necesidad de una sólida formación humana y cristiana, para los seminaristas así como para los sacerdotes que ya han sido ordenados'.

El Papa se reunió con más de 20 directores de departamentos vaticanos para debatir una estrategia para abordar la situación de un arzobispo africano que fundó un movimiento de hombres que dejaron el ministerio activo para casarse y desean regresar.

La reunión, sin precedentes, llega cerca de dos meses después de que el arzobispo Emanuel Milingo, un ex funcionario del Vaticano, generara el espectro de un cisma moderno al ordenar como sacerdotes a cuatro hombres casados en Washington D.C. Milingo fue excomulgado.

Esta semana, un comunicado del Vaticano dijo que el Papa y sus colaboradores mantendrían una 'reflexión sobre las peticiones de dispensa de la obligación al celibato y de readmisión al sacerdocio por parte de sacerdotes que están casados'.

Según la ley de la Iglesia Católica, un hombre que tiene permitido abandonar su condición de sacerdote, bajo un procedimiento conocido como laicización, debe recibir una dispensa separada del Papa para liberarle del voto de celibato.

Sin embargo, muchos hombres se han casado sin esta dispensa y quieren regularizar su situación en la Iglesia.

Algunos hombres que han dejado el sacerdocio para casarse están ahora viudos o separados, sus hijos son adultos y desean volver al ministerio activo

El comunicado dice que el encuentro ha discutido 'la posibilidad de readmisión en el ejercicio del ministerio de sacerdotes que en el presente cumplen las condiciones previstas por la iglesia'. No dio más detalles.

CONVENCIÓN DE SACERDOTES CASADOS

Milingo rechaza su excomunión y está planeando una convención para más de 1.000 sacerdotes casados, con sus esposas, en Nueva York, del 8 al 10 de diciembre.

La Iglesia Católica insiste en que sus sacerdotes permanezcan célibes y hasta el momento ha descartado permitirles casarse.

Los que abogan por permitir el matrimonio a los sacerdotes y dejar el celibato como algo opcional, dicen que una medida como esa permitiría que más hombres decidan unirse al sacerdocio y aliviaría la falta de curas en muchas partes del mundo.

Los sacerdotes tenían permitido casarse durante el primer milenio, pero la Iglesia condenó el matrimonio en el Segundo Concilio Laterano, en 1139.

En una carta abierta al Papa difundida hace dos semanas, Milingo dijo que 'más de 150.000 sacerdotes siguen esperando y deseando servir' a la Iglesia.

'Estos hombres ya están entrenados y experimentados en teología y en el ministerio y tienen muchos años de experiencia como hombres casados. Estos son hombres que han amado a sus esposas y sostenido familias. Deben volver al ministerio inmediatamente', enfatizó.

'Está en juego la vida misma de la Iglesia. Sin sacerdotes, no hay misa ni eucaristía. La eucaristía es el centro de la experiencia católico-cristiana y de la fe. Sin eucaristía, no hay Iglesia', escribió Milingo.

/Por Philip Pullella/