Miembro de la ONG 'Arca de Zoé'
Eric Breteau, presidente del Arca de Zoé, en el centro junto con la trabajadora Emilie Lelouch. Archivo / EFE

Los dos principales responsables de la ONG Arca de Zoé fueron condenados este martes a dos años de cárcel por el intento de sacar de Chad a 103 niños en 2007, un caso que provocó entonces una gran polémica en Francia.

Ausentes durante el juicio, Eric Breteau y Emilie Lelouch fueron detenidos en el Tribunal Correccional de París, adonde habían acudido para escuchar el veredicto. La corte impuso también una multa de 100.000 euros a la asociación Arca de Zoé y ordenó su disolución.

El Arca de Zoé prometió a varias familias la adopción de un hijo africano El médico Philippe van Winkelberg, el experto en logística Alain Péligat, la periodista Agnès Pelleran y uno de los miembros de la asociación, Christophe Letien, los únicos que comparecieron durante la causa, fueron condenados a penas de cárcel exentas de cumplimiento. Los abogados de Breteau y Lelouch aseguraron que recurrirán la sentencia.

Su ausencia durante la vista había sido muy criticada por la acusación, que representaba esencialmente a familias a las que Arca de Zoé había prometido un hijo africano en adopción, por lo que habían pagado entre 2.800 y 6.000 euros. Fueron engañados por la asociación, que aseguraba que se trataba de menores rescatados del conflicto de la región sudanesa de Darfur, cuando en realidad habían sido arrebatados a familias chadianas.

Arrestados por las autoridades de Chad, los responsables fueron condenados a ocho años de trabajos forzados, pena que fue conmutada por otra similar de cárcel en Francia, hasta que en 2008 fueron amnistiados por el presidente chadiano, Idris Déby. Tras haber sido liberados por Chad, los dos principales responsables de Arca de Zoé se exiliaron a Sudáfrica, donde regentaban un negocio de hostelería.

En España el caso tuvo una repercusión especial, dado que el avión en el que Arca de Zoé tenía previsto trasladar a los niños era español, al igual que su tripulación. La intervención del entonces presidente francés Nicolas Sarkozy permitió la liberación de las azafatas y de los otros miembros de la tripulación pocos días después de su arresto.