Los diputados de la Unión Europea han aprobado la prohibición de los termómetros de mercurio en todo el territorio comunitario para tratar de evitar el riesgo que el tóxico metal pesado representa para los humanos, el ecosistema y la fauna.

Los termómetros suponen el uso de hasta el 30 de las 33 toneladas de mercurio usadas en aparatos de medición y control en la Unión Europea cada año.

La exposición directa a un termómetro roto puede causar daños a los pulmones, riñones y el cerebro cuando se inhala.

Sin carácter retroactivo

El Parlamento Europeo aprobó la medida en Estrasburgo con 582 votos a favor, 17 en contra y 21 abstenciones.

La medida no se aplicará a los aparatos que ya están en uso
Los estados miembros de la UE deberán trasponer la directiva para que la prohibición tenga efecto.

La medida no se aplicará a los aparatos que ya están en uso, o aquellos que ya han sido colocados en el mercado, dijo el parlamento en un comunicado.

Ecologistas descontentos

Los barómetros basados en mercurio también tuvieron una moratoria, ya que el Parlamento Europeo ha concluido que prohibir su uso haría que se encontrara más mercurio en la basura, ya que no habrá productores que reparen los instrumentos rotos.

Los conservadores británicos han aplaudido la moratoria a los barómetros como una victoria en su campaña por salvar lo que ellos llaman en un comunicado un "antiguo instrumento de tiempo" con 400 años de tradición.

Pero algunos ecologistas se han mostrado descontentos, como el parlamentario sueco de Los Verdes Carl Schlyter que critica el hecho que la excepción también de cobijo a los nuevos barómetros.