El nuevo 'Diccionario de alimentación e restauración galego-castelán-inglés', elaborado por el Termigal y coordinado por el lingüista Manuel González, aglutina 3.000 conceptos con 3.600 denominaciones gallegas y equivalencias en castellano y en inglés, junto con 320 nombres científicos, relativos al mundo de la gastronomía.

Todos ellos estructurados en una obra con sus respectivas categorías gramaticales, sinónimos, e incluso notas etimológicas, en algunos casos, que podrán revisarse a través de índices y buscar equivalentes partiendo del español y del inglés.

Así lo ha destacado en rueda de prensa el director de Termigal y miembro de la Real Academia Galega, Manuel González, quien ha destacado la importancia de difundir y preservar la lengua gallega en el sector de la restauración tanto por su valor cuantitativo, al llegar a casi toda la sociedad gallega, como por su importancia económica y su dinamismo.

González ha insistido en que este nuevo libro busca ser una "herramienta", aunque ha advertido que los recursos por sí solos "no transforman nada", dado que se necesitan "acciones" enfocadas desde "distintos puntos de vistas" para que se pueda producir un "cambio social" que derive en al incorporación habitual a otra lengua.

También presente en el acto, Xosé Manuel Otero, presidente de la Asociación Hostelería Compostela, ha destacado que esta obra da respuesta a "una necesidad del sector" y a la vez representa "un valor añadido" para los viajeros y turistas, al descubrir una lengua y una gastronomía de "profunda identidad" como pueblo, y parte de la "hospitalidad milenaria" de los gallegos.

En este sentido, la secretaria xeral para o Turismo, Nava Castro, ha destacado que la existencia de una lengua "forma parte del atractivo como destino" turístico, por lo que con esta obra se ayuda tanto a "enriquecer" el idioma gallego como a "internacionalizar" la economía.

"el poder de los consumidores es enorme"

Otro de los asistentes en la presentación, Xosé González, presidente del Foro Enrique Peinador, ha aprovechado la ocasión para advertir en que si la normalización lingüística se centra en los ámbitos de la enseñanza o el literario "poco" se avanzará en esta tarea y ha considerado que las corrientes galleguizadoras "fracasaron en gran medida" por centrar su discurso en estos sectores.

Así, ha destacado que existen empresarios "dispuestos a incorporarse a la galleguización del país", como se evidencia que el 80 por ciento de la producción de vino va etiquetado "en gallego".

En este sentido, ha animado a todos los que participan en las manifestaciones en defensa del idioma a incorporarse a una política de pedagogía social, primando en su día a día a las marcas y empresas que participan en este trabajo galleguizador. "El poder de los consumidores es enorme", ha insistido, para advertir de que este sector tiene "una enorme competencia" de marcas foráneas.

Preservar las denominaciones

Otra de las intervenciones más incisivas la protagonizó el presidente de la Real Academia Galega, Xosé Luís Méndez Ferrín, quien destacó que "no hay una lengua sóla", del mismo modo en que "hay cocinas porque hay culturas".

"Nosotros somos únicos en el mundo, somos únicos porque tenemos una lengua, pero también tenemos una cocina. Y cada vez que un hostelero de una ciudad gallega abre un asador castellano de cabrito o de cochinillo, ni siquiera pondrá leitón, entonces realmente está haciendo lo mismo que un francés que abriese una cocina francesa, occitana o italiana".

"Porque nosotros tenemos otra cocina, una cocina que evoluciona, se transforma en el tiempo, va cambiando", ha precisado a mayores Méndez Ferrín.

"Quiere decir esto que nuestra cocina tiene que estar blindada, y tiene que ser separatista y tiene que ser eso que se dice por ahí ahora, nacionalismo excluyente? no, ningún nacionalista de verdad ningún independentista es excluyente, no conocí ninguno en mi vida. Excluyente son los otros. Y separatistas son los otros. La cocina gallega tiene que estar abierta al mundo, a todas las experiencias, incluso las más extravagantes", ha considerado Ferrín.

En este sentido, ha recordado que, de las bebidas alcohólicas gallegas, "el rey" es el vino, que se "hizo grande" sin perder su esencia y que, al igual que con la comida, no hay "un único vino".

"Hay cosas que hay que preservar", ha destacado el presidente de la Academia, para advertir que "existe una amenaza" a través de la hostelería o de determinadas marcas comerciales que se dedican a traducir terminología gastronómica gallega, como "sardinillas" en lugar de "xoubas" o "merluza" en lugar de "pescada".

"Hace mucho tiempo que llevo esperando este diccionario", ha considerado al respecto Méndez Ferrín, quien ironizó con que está convencido de que la actriz Shirley MacLaine hizo el Camino de Santiago "sin saber que había pisado nunca Galicia".

Un idioma "útil"

Para concluir el acto, el conselleiro de Cultura, Educación e Ordenación Universitaria, Jesús Vázquez, ha señalado que el mundo contemporáneo ofrece citas en las que el gallego "no puede dejar de estar", y que la globalización existe de herramientas que haga de la lengua "un idioma útil", como la obra que se presenta este martes.

En este sentido, el diccionario se convierte "en herramienta indispensable" en estos sectores, en el que la Xunta colaboró como "uno de los pilares" que ayudaron a impulsar esta iniciativa gracias a la que la lengua tendrá que estar "más presente" tanto en menús como en superficies comerciales.

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