La nueva versión de 'La abeja Maya'.
La nueva versión de 'La abeja Maya'. Studio 100

En un país multicolor había una abeja bajo el sol... Y ahora, casi cuarenta años después, vuelve a la televisión española (en abierto, porque ya fue estrenada en Nickelodeon) en Clan, animada íntegramente por ordenador y con el mismo propósito de siempre: llevar a los espectadores más jóvenes a un maravilloso mundo de amistad, naturaleza e insectos.

La historia de La abeja Maya es larga: las aventuras de la simpática abeja nacieron, en forma de libro, en 1912, firmadas por el alemán Waldemar Bonsels. Muy poca gente lo sabe, pero pronto hubo una película, dirigida por Wolfram Junghans y estrenada en 1924. Puede verse en Internet, y resulta fascinante: dura algo menos de diez minutos y está protagonizada por abejas reales. ¿La primera película de la historia con actores-insectos?

Lo que no cambiaes la simpatía de Maya Sin embargo, no fue el cine el que hizo famosa a Maya, sino la televisión. En 1975, una productora japonesa estrenó (con la ayuda de capital alemán y austriaco) la serie infantil La abeja Maya, que se convirtió en un éxito internacional. A España llegó en 1978, convirtiéndose en un fenómeno: la famosa Matilde Vilariño (entre otras muchas voces, la de Pablito Calvo en Marcelino pan y vino) le puso voz a la abeja protagonista, y todos los niños españoles se acostumbraron a disfrutar, durante unos 22 minutos (la duración de cada episodio), de las peripecias de Maya y sus amigos Willie o Flip.

La Maya que, en breve, llega a Clan (será desde el 6 de febrero, de lunes a viernes a las 17.15 h) trae novedades. Para empezar, los lápices y el papel han dado paso a la infografía, ya que se trata de una producción íntegramente animada en 3D. También la duración es distinta: cada capítulo dura unos siete minutos. Lo que no cambia, claro, es la simpatía de la protagonista, la presencia de Flip, Willy, Casandra o la Reina y el tono ecologista y alegre del original. Su origen tampoco es japonés, ni alemán: la firma una compañía belga, Studio 100. ¿Gustará tanto como la Maya original?