Agentes de la Policía Nacional han detenido en Burgos a la pareja formada por L.M.C. y N.R.B, de 43 y 38 años, respectivamente, vecina de Madrid, por la comisión de una veintena atracos, once en entidades bancarias y nueve en farmacias.

El pasado día 30 de enero, poco antes de las nueve de la mañana, fue perpetrado un robo a mano armada en una sucursal bancaria de Aranda de Duero (Burgos) por parte de un individuo que, con la cara oculta por unas gafas de sol, una braga de invierno y una gorra, exhibió un arma de fuego con la que amenazó a la cajera y a la que llegó a golpear con ella en la mano, tras lo cual se apoderó de dinero y se dio a la fuga a pie.

Este sujeto aprovechó el momento en el que salía una mujer del interior de la sucursal para acceder al banco. Sin embargo, las investigaciones policiales permitieron saber que la mujer había entrado poco antes, con un perro pequeño en brazos, para controlar cómo estaba la situación en el patio de operaciones y facilitar a su cómplice la entrada a la entidad en el momento más idóneo.

Este mismo procedimiento ya había sido detectado por el Cuerpo Nacional de Policía en Madrid durante un atraco cometido en Alcobendas el pasado 15 de enero.

La investigación de los policías de la Comisaría de Burgos permitió detectar el 31 de enero la presencia en la capital burgalesa de la citada pareja, que viajaba en un vehículo que fue localizado en un aparcamiento de la capital donde había llegado presumiblemente para estudiar los emplazamientos de distintas sucursales bancarias con vista a cometer un nuevo atraco.

Tras confirmar la identidad de la pareja, ante la posibilidad de que cometiesen un nuevo atraco de manera inminente, los agentes procedieron a su detención. En el registro del domicilio en el que estaban alojados fue intervenida la pistola con la que intimidaban a los empleados en los atracos, así como diferentes prendas y otros efectos que les vinculan con los hechos delictivos.

La mujer cuando fue detenida estaba en compañía de su mascota, el perro de pequeño tamaño que llevaba en brazos cuando entró en la sucursal bancaria de Aranda de Duero.

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Modus operandi'

El varón, L.M.C, de 43 años, actuaba normalmente en solitario e intimidaba con un arma de fuego a los empleados, aunque en varios de los asaltos contó con la colaboración de su pareja, N.R.B, de 38, también detenida.

Tras llevar a cabo un análisis exhaustivo de la forma de actuar de este sujeto y de los lugares en los que actuaba, se comprobó que seguía un patrón. En primer lugar llevaba a cabo una serie de cuatro o cinco robos en sucursales de una misma entidad bancaria y cambiaba después a otra diferente para cometer otra sucesión de asaltos. Por otra parte, cometía los atracos en un área geográfica relativamente reducida.

A estas pautas hay que sumarle que, gracias al análisis de las cámaras de seguridad, se pudo observar cómo en dos hechos distintos en lugares tan distantes como Madrid y Aranda de Duero (Burgos), la misma mujer le facilitaba el acceso a la oficina bancaria.

La operación que ha culminado con la detención de ambas personas ha sido desarrollada por agentes de los Grupos XII y XIII de las secciones IV y VII respectivamente, adscritos a la UDEV de la Brigada Provincial de Policía Judicial de Madrid, y de la Comisaría Provincial de Burgos.

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