El director general de la RTVA, Pablo Carrasco, ha negado la existencia de "sobresueldos" en el ente público y ha considerado "ruin" que desde determinadas secciones sindicales se intente trasladar a la opinión pública que los pluses o acuerdos de colaboración, "que no son incompatibles con el convenio colectivo", conllevan algún tipo de "irregularidad".

Así se ha pronunciado Carrasco durante su intervención en comisión parlamentaria, donde ha explicado que hay trabajadores, en función de las necesidades de la empresa, que cobran unas retribuciones en virtud de un acuerdo de colaboración, "un instrumento legal, que no modifica ni altera el convenio colectivo y que tampoco suplanta la autonomía colectiva que se recoge en dicho texto".

El director general de la RTVA ha querido dejar "clarísimo" que no existe ningún tipo de irregularidad y que se trata de una retribución por una actividad laboral "realizada y efectiva, que no es arbitraria, y que siempre obedece a una razón objetiva, con acuerdos firmados, informándose mensualmente de ella a los representantes de los trabajadores".

Junto a ello, ha criticado que las informaciones que se están lanzando sobre estos acuerdos estén dejando "entrever" que se están sobrepasando los límites presupuestarios, "cuando siempre se han ejecutado dentro de los límites establecidos para gastos de personal". Además, ha hecho hincapié en que ningún directivo cobra acuerdos de colaboración, solo destinados a los trabajadores de la casa.

Carrasco ha puesto dos ejemplos concretos durante su comparecencia sobre los citados acuerdos de colaboración. Se ha referido a un trabajador que dirige un programa y que también lo presenta. "Por presentarlo tendría un complemento de 80 euros al día", ha apuntado el director general de la RTVA, quien ha puesto como segundo ejemplo que un trabajador de Canal Sur Radio pueda poner la voz para la promoción de un programa de Canal Sur Televisión, por lo que podría ganar 1.000 euros mensuales.

Sobre el hecho de que este asunto haya sido llevado al Tribunal de Cuentas, ha dicho que ello no tiene por qué suponer irregularidad alguna. En su opinión, detrás de estas denuncias puede haber una intención de crear "conflictividad" en unos momentos en los que se está negociando el próximo convenio colectivo.

En el turno de intervención de los grupos, el diputado del PP-A Miguel Contreras ha considerado "más que denunciable y lamentable" que se puedan pagar pluses fuera del convenio colectivo, considerando lógico la apertura de diligencias por parte del Tribunal de Cuentas. Asimismo, la diputada de IULV-CA Rosalía Martín ha indicado que "alguna irregularidad se habrá detectado" para que se haya ido al Tribunal de Cuentas, por lo que ha pedido "transparencia" para clarificar este asunto.

Por su parte, el diputado del PSOE-A Carmelo Gómez ha considerado una "frivolidad absoluta" que el PP-A pueda hablar de "sobresueldos" en la RTVA cuando este partido no ha ofrecido explicaciones sobre su presunta contabilidad en B y cuando el extesorero Luis Bárcena tiene una cuenta en Suiza con 22 millones. "Intentar comparar un asunto con otro es de una frivolidad brutal", ha añadido el socialista.

CARRASCO:

"sería dramático que no hubiera un nuevo convenio"

Durante su participación en la comisión parlamentaria, Carrasco ha informado también sobre los pasos que está dando la dirección de la RTVA en las negociaciones sobre el décimo convenio colectivo. Ha asegurado que la primera reunión formal se celebró el pasado día 29 de enero y que la dirección entregó un documento en el que propone, entre otras cuestiones, la creación de un grupo de expertos para una nueva estructura retributiva.

Ha asegurado que han sido "innumerables" las reuniones informales que se han mantenido sobre este asunto por lo que el diálogo es "permanente". "En muchas ocasiones, el diálogo seguramente vaya más allá del que aconsejan los manuales de cómo debe ser el diálogo", ha afirmado Carrasco, quien ha añadido que se reúne cada vez que se lo piden y cada vez que se presentan en su despacho "y así hacen los distintos estamentos de la empresa".

Carrasco ha hecho un llamamiento al diálogo y ha asegurado que la dirección y los representantes de los trabajadores están obligados "por responsabilidad" a alcanzar un acuerdo para los 1.600 trabajadores que forman parte de la RTVA. "Y en contra de lo que piensa mucha gente, un nuevo convenio no tiene que empeorar las condiciones laborales, sino adaptar las condiciones a la nueva situación", ha apostillado.

"Lo dramático sería que no hubiera un nuevo convenio, porque de ser así, no es que empeoraran las condiciones laborales, sino que se podrían quedar sin condiciones laborales", ha señalado Carrasco, quien ha dicho confiar en que los representantes de los trabajadores estén "a la altura". Y es que, según ha indicado, hay algunas secciones sindicales que sí actúan con responsabilidad, pero otras están creando de manera "irresponsable" un "clima de conflictividad" dentro y fuera de la empresa "que no se corresponde con la realidad.

Los grupos hacen un llamamiento al diálogo

En el turno de intervenciones de los grupos, el diputado del PP-A Miguel Contreras ha criticado que solo se haya producido una reunión formal con los trabajadores y que la dirección no haya planteado un texto articulado con modificaciones, cuando ha sido quien ha denunciado el convenio vigente. A su juicio, existe una falta de "diálogo, compromiso y entendimiento" por parte de la dirección de la RTVA.

Por su parte, el diputado del PSOE-A Carmelo Gómez, que ha hecho un llamamiento al diálogo y al consenso, ha considerado que en el marco de estas negociaciones habría que trabajar en torno a tres líneas de actuación: la austeridad de que dicta la realidad socioeconómica tanto en la comunidad como en el país; la racionalidad en el gasto, y el mantenimiento del empleo público, frente a la "ola privatizadora" en las televisiones públicas de comunidades autónomas gobernadas por el PP.

Finalmente, la diputada de IULV-CA Rosalía Martín ha dicho que denota "cierto pesimismo" en las palabras de Carrasco y ha criticado que se haya tardado "más de seis meses" en sentarse a negociar con los trabajadores, lo que ha considerado "preocupante". "Pareciera que la dirección está actuando como una patronal pura y dura, agotando los tiempos y orientándose hacia la reforma laboral", ha añadido.

Consulta aquí más noticias de Sevilla.