François Hollande
El presidente francés, François Hollande, pronuncia un discurso ante el hemiciclo del Parlamento Europeo. Patrick Seeger / EFE

El presidente francés, François Hollande, ha reclamado este martes en un discurso ante el pleno de la Eurocámara relajar los objetivos de déficit para los Estados miembros con el fin de no condenar a Europa a "la austeridad sin fin".

Hollande ha pedido además a los países con superávit por cuenta corriente, como Alemania, que estimulen su demanda interna para impulsar la recuperación en toda la eurozona y ha defendido que la UE se dote de una política de tipos de cambio frente al resto de divisas.

Debemos ajustar nuestros objetivos a la realidad de la coyuntura La recuperación, ha dicho Hollande, "pasa necesariamente por el desendeudamiento y la mejora de la competitividad". "Pero esta política, por muy necesaria que sea, debe adaptarse a las situaciones nacionales y aplicarse con discernimiento a lo largo del tiempo. Si no, condenaríamos a Europa a la austeridad sin fin, y yo lo rechazo", ha sostenido.

"Francia ha adoptado sus compromisos y los mantendrá. Pero al mismo tiempo, debemos de forma colectiva y constante ajustar nuestros objetivos a la realidad de la coyuntura", ha dicho el presidente galo.

La Comisión Europea ya ha anunciado que podría dar más tiempo a España y a otros países para corregir su déficit excesivo una vez que se conozcan sus previsiones económicas de invierno el 22 de diciembre.

A juicio de Hollande, para salir de la crisis es necesario que los países de la eurozona refuercen la coordinación de sus políticas económicas. Así, aquellos que tienen superávit por cuenta corriente y una elevada competitividad, como Alemania, a la que no ha mencionado directamente en su discurso, "deben relanzar su demanda interior para permitir a los demás", los que tienen mayor déficit como España, "conocer el retorno de la actividad".

Fortaleza del euro

Finalmente, el presidente francés ha reclamado a los líderes europeos "reflexionar sobre el lugar del euro en el mundo". "No puede fluctuar según los humores del mercado. Una zona monetaria debe tener una política de tipos de cambio. De lo contrario se le impone una paridad que no corresponde al Estado real de su economía", ha avisado.

Para ello ha reclamado emprender la "indispensable reforma del sistema monetario internacional". "De lo contrario, exigimos a países realizar esfuerzos de competitividad que quedan aniquilados por la apreciación del euro", ha lamentado.

Hollande ha asegurado que lo peor de la crisis del euro ha pasado y que la eurozona ha realizado importantes avances durante el último año para estabilizar la situación. Pero ha sostenido que no puede haber un "respiro" hasta que se reduzca el paro, en particular el juvenil. "Es el desafío del crecimiento y del empleo el que debemos asumir", ha dicho.

Unión solidaria

El presidente de Francia, François Hollande, pidió además responsabilidad política a los Veintisiete países de la Unión Europea (UE) para aprobar un presupuesto europeo "fuerte" y afirmó que la Unión "no puede ser la suma de países que vienen a por su cheque" a Bruselas.

Será necesario negociar con quienes tienen una política de recortes más allá de lo razonable Hollande apostó por un presupuesto europeo "que apoye a los países más débiles, a los más expuestos a la crisis", durante su intervención ante el pleno de la Eurocámara dos días antes de la próxima cumbre de jefes de Estado y Gobierno en Bruselas, en la que se debatirán las cuentas comunitarias para el periodo 2014-2020.

El presidente francés señaló que en los próximos días "será necesario negociar con aquellos que tienen una política de recortes que va más allá de lo razonable". "Hay que recortar sí, pero no debilitar las economías", afirmó Hollande, aplaudido por gran parte de la Eurocámara, partidaria de un presupuesto europeo dedicado al crecimiento y con los menores recortes posibles.

Presupuesto a siete años

Los Veintisiete tienen una propuesta del presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, sobre la mesa que cifra las cuentas comunitarias para los próximos siete años en 973.000 millones de euros, 80.000 millones menos que los planteados por la Comisión Europea (CE) y 20.000 millones menos respecto al marco anterior (2007-2013).

El presidente explicó que la postura que Francia llevará a la cumbre de Bruselas se basa en "conservar los niveles de inversión en políticas comunes, una política de cohesión que beneficie a toda Europa, una política agrícola común fuerte y unas perspectivas financieras que permitan prolongar el pacto para el crecimiento".

Por otro lado, Hollande se mostró favorable a no depender únicamente en el presupuesto europeo de las aportaciones de los países, sino a establecer también "unos verdaderos recursos propios".