Matrimonio homosexual en Francia
Manifestación en apoyo al matrimonio y la adopción entre personas del mismo sexo en París el pasado 27 de enero de 2013. GTRES

El matrimonio homosexual ya es una realidad asentada en una decena de países europeos: Holanda, Bélgica y Españael pasado mes de noviembre el Constitucional avaló esta ley— fueron los primeros. A ellos se han sumado otros como Noruega, Suecia, Dinamarca, Portugal e Islandia, y más recientemente Francia y Reino Unido, donde este martes sus diputados han votado a favor de un proyecto de ley que regule las uniones del mismo sexo.

El pasado fin de semana, el país galo dio luz verde al aprobar el primero de los artículos del proyecto de ley para legalizar el matrimonio homosexual, considerado el artículo más importante de una reforma que constituye una promesa electoral del presidente, François Hollande, y que ha desatado la polémica en ese país con manifestaciones a favor y en contra por las calles de París.

Además de los europeos, otros tres países en el mundo cuentan con leyes que autorizan el matrimonio homosexual: Canadá, Sudáfrica y Argentina. También está permitido en seis estados de EE UU —Massachusetts, Connecticut, Iowa, Vermont, New Hampshire y Nueva York y en el distrito de Columbia—, en la capital de México, en el estado mexicano de Quintana Roo y en el estado brasileño de Alagoas.

Aunque la mayoría de los países que han aprobado el matrimonio homosexual son europeos, dentro de la UE todavía quedan algunos que se resisten a denominar "matrimonio" a la unión entre personas del mismo sexo, e incluso en otros como Grecia ser homosexual es un agravante de delito:

El matrimonio homosexual es un tema tabú en un país donde la Iglesia católica tiene mucho poder de influencia. En 2011, el censo italiano aceptó por primera vez que se registraran parejas homosexuales. La censura en este país ha llegado también a la televisión: la cadena pública italiana RAI1 eliminó escenas de la serie Un ciclón en el convento en las que mostraban cómo una pareja homosexual celebraba su boda en una iglesia católica con la presencia del alcalde de la ciudad y una monja. La cadena se justificó entonces diciendo que lo hacía para evitar una polémica y por problemas de espacio en la parrilla televisiva.

Mario Monti se ha manifestado en contra del matrimonio homosexual  Italia no reconoce las parejas de hecho, ni heterosexuales ni gays. Desde 2004 es un tema a debate en Italia que todavía no ha logrado una solución. El Gobierno de Romano Prodi había llegado a preparar en 2006 un proyecto de ley —DICO, que regula los derechos y deberes de las personas que conviven de forma estable—, que tuvo mucha resistencia por parte de la poderosa Iglesia católica y que finalmente se quedó en papel mojado con el cambio de Gobierno y la llegada de Silvio Berlusconi.

La situación no ha cambiado con Mario Monti, que recientemente se ha manifestado en contra del matrimonio homosexual y de la adopción por parte de homosexuales en su país: "El parlamento puede encontrar soluciones para otro tipo de uniones y convivencias", opinó Monti este mes de enero.

Sin embargo, la justicia está dando ligeros visos de aperturismo allí. Una sentencia de marzo de 2012 del Supremo negó a una pareja de dos hombres inscribir su boda —celebrada en Holanda— en el registro civil italiano, pero indicó que ambas personas tenían "derecho a la vida familiar" y a "vivir libremente una condición de pareja", pudiendo gozar de un "trato homogéneo al que la ley asegura a la pareja conyugada", según la sentencia.

Permite uniones civiles de personas del mismo sexo, aunque no se denominan "matrimonio". La canciller alemana, Angela Merkel, y la CDU, su partido, se oponen tajantemente a ello.

El año pasado, el debate giró en torno a la igualdad entre parejas heterosexuales y homosexuales en materia de impuestos. El Gobierno de coalición de Merkel está dividido en la idea de dar a las parejas del mismo sexo los mismos beneficios fiscales que a las parejas heterosexuales casadas. Además, la propuesta de extender los derechos de adopción a las parejas homosexuales ha causado otras tantas discusiones dentro de la coalición de centroderecha. Los socios menores, los Demócratas Libres, están a favor de la igualdad en ambas situaciones: la fiscal y en materia de adopción.

A la espera de que el Tribunal Constitucional decida este año si las parejas homosexuales tendrán los mismo beneficios fiscales que los matrimonios heterosexuales, Merkel y los demócratas cristianos creen que ya han hecho bastante en este asunto.

Unas 23.000 parejas del mismo sexo están registradas en Alemania, según cifras federales citadas por el diario Süddeutsche Zeitung en agosto de 2012. Además, la celebración del 'Orgullo Gay' en ese país es una de las fiestas más reconocidas en Europa, donde cada año decenas de miles de personas recorren las calles de Berlín y otras ciudades como Colonia, donde tiene lugar el mayor festival del 'orgullo' del país.

Desde enero de 2011 están permitidas las uniones civiles entre parejas del mismo sexo. La convivencia también está reconocida, aunque con algunas restricciones legales respecto a las parejas heterosexuales.

Este país debate en la actualidad el matrimonio homosexual, un asunto en el que ni tan siquiera el primer ministro —o Taoiseach, como se le denomina allí—, Enda Kenny, tiene una postura definida y desvía el tema a la Convención Constituyente, un grupo encargado de examinar las posibles modificaciones de la Carta Magna de la República de Irlanda. El matrimonio entre personas del mismo sexo ocupa el primer lugar de la lista de asuntos pendientes.

En marzo de 2006 aprobó una ley que regulaba las uniones entre homosexuales y también facilitó que se pudiera registrar la convivencia entre personas del mismo sexo —con algunas restricciones legales—. Con esa ley se convirtió en el primer país poscomunista en regular las parejas homosexuales. No obstante, la legalización del matrimonio homosexual todavía parece una idea lejana: solo algunos políticos de manera individual apoyan los eventos del Orgullo Gay, y el país adoptó en 2011 un nuevo código civil en el que no reconoce a parejas del mismo sexo los mismos derechos legales que los matrimonios entre hombres y mujeres.

Desde 2002 reconoce las uniones entre homosexuales como parejas de hecho. Aunque no constan como matrimonio, la legislación finlandesa les otorga derechos similares al matrimonio heterosexual.

En marzo de 2012, el parlamento finlandés debatió la legalización del matrimonio homosexual, aunque sólo 76 de los 200 diputados del Parlamento de Helsinki suscribieron la iniciativa.

Las personas del mismo sexo pueden registrarse como parejas de hecho y también está regulada la convivencia entre ellas —con una serie de derechos limitados—. Pese a no estar legalizado el matrimonio homosexual, la comunidad de gays, lesbianas, bisexuales y transexuales tienen un reconocimiento entre la sociedad austriaca al celebrar bailes Queer como el Baile del Arco Iris —que tiene lugar en febrero—, un evento al que cada año asisten políticos, artistas y destacadas personalidades de ese país.

Desde 2004 están permitidas las uniones homosexuales como parejas de hecho y también es legal la convivencia —aunque con derechos limitados que no les equiparan a los matrimonios heterosexuales—.

Desde 1996 permiten las uniones homosexuales como parejas de hecho, aunque no el matrimonio.

Las uniones civiles homosexuales son legales desde 2006, pero no así el matrimonio.

Ni uniones civiles ni matrimonio

No está permitido ni el matrimonio entre personas del mismo sexo ni la unión civil y también tienen vetado el acceso al servicio militar. Incluso en el ámbito del derecho penal la orientación sexual está reconocida como factor agravante en un delito.

Tampoco en Polonia, Rumanía, Estonia, Lituania, Moldavia, Albania, Bosnia Herzegovina, Bulgaria, Macedonia, Montenegro, Eslovaquia, Malta y Serbia están reconocidas las uniones entre personas del mismo sexo, aunque permiten servir en el ejército a los homosexuales. En Letonia y Chipre también tienen vetado el servicio militar.