La anorexia y la bulimia, dos de los trastornos alimentarios más conocidos, afectan cada vez desde edades más tempranas a los jóvenes de la Comunitat. Según una encuesta realizada por la Conselleria de Sanidad entre 36.000 escolares, 147 padecían alguna de estas enfermedades y no estaban recibiendo tratamiento.

Estos jóvenes tienen entre 13 y 15 años, y el cuestionario se realizó entre enero y octubre. Según el conseller, Rafael Blasco, el problema se está extendiendo cada vez más, chicos incluidos, y su departamento medita rebajar la edad mínima del test hasta los cinco años porque los afectados son cada vez más jóvenes.

El primer paso ha sido enviar a estos menores a los tres hospitales de referencia (General de Castellón, La Fe de Valencia y San Juan en Alicante). En total, 267 valencianos han tenido que ser ingresados en lo que va de año, con una estancia media de diez días. Los expertos advierten también que estos trastornos ‘se heredan’: los padres que los sufren pueden transmitir sus malos hábitos de alimentación a los menores.

Estas dolencias se están analizando hasta el viernes en la Universidad Menéndez Pelayo de Valencia.

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Más sobre los trastornos alimentarios

Anorexia: Es la más frecuente. La padecen 123 de los 147 casos detectados mediante los cuestionarios en colegios. Entre las chicas de la Comunitat, la sufren el 4%.

Bulimia: Únicamente se registraron siete casos. En otros 17 se combinaba con la anorexia.

Riesgos añadidos: Según el doctor Miguel Segovia, de la Sociedad Valenciana de Psiquiatría, la mayor parte de estos enfermos padecen depresión y ansiedad a la vez, y el 5% tiene un alto riesgo de suicidio.

Prevención: Los cuestionarios escolares forman parte del  Programa para la Detección e Intervención Precoz sobre Trastornos de la Conducta Alimentaria (Ditca), que elabora Sanidad desde hace cuatro años.

Estereotipos: Los expertos apuestan por desligar la belleza de la extrema delgadez y por transmitir la idea de que comiendo sano no se engorda.