Pepa Flores, en 'Mariana Pineda'.
Pepa Flores, en 'Mariana Pineda'. ARCHIVO

Cada cierto tiempo, y sin previo aviso, a la gente y a los medios se nos aparece Marisol. Nunca es por escándalos, amoríos o exclusivas (como buen espectro, Marisol no se corrompe metiéndose en esas cosas), sino porque se corporeiza en forma de señora mayor que se hace llamar Pepa Flores. Marisol, en realidad, murió hace unos cuarenta años; Pepa Flores cumple hoy 65.   

La niña luminosa

Porque primero fue la niña, Marisol, la chica malagueña y de origen humilde que, con doce años (en 1960), se convirtió en una estrella. El motivo es conocido y simbólico: en una realidad algo oscura, que una niña así de mona cantara, bailara y llorara con esa cara inocente Un rayo de luz era toda una alegría nacional. De la noche a la mañana, la pequeña Marisol era un idílico espejo patrio: era la más guapa, la más salada y la más buena del barrio, y como tal nos la iban a mostrar hasta que ellos quisieran.

A esa edad, antes, la gente se jubilaba, pero ella lleva 37 años jubilada de sí misma A Marisol le pedía España "ahora Tómbola, Marisol, ahora Tómbola" y Marisol, claro, empezaba a tocar el tambor y nos cantaba y bailaba una Tómbola de luz y color. Pero la realidad era otra: exprimida hasta el tuétano (tenía al enemigo en casa, casada con solo 19 años con Carlos Goyanes, el hijo de su productor), dicen que a los 15 ya se quería retirar, tras haber sufrido una úlcera y hartarse de su perenne exposición pública. No la dejaron hasta los 24, en 1972, cuando se separó de Goyanes, cantó una canción malísima y calenturienta (Niña) en la OTI donde hablaba de su madurez y se enamoró de Antonio Gades, un bailarín pobre, chulo y tan rojo que hasta se casó con ella con la bendición del mismísimo Fidel Castro.

De Ha llegado un ángel a Bodas de sangre: de ser la novia de todos a rendirse al marxismo-leninismo. Marisol estaba definitivamente muerta (asesinada, más bien), pero Pepa Flores todavía tenía mucho interés en la convulsa España de entonces: la portada de Interviú, donde estaba desnuda y magnífica, fue un auténtico terremoto. Directores como Jaime de Armiñán y Carlos Saura le buscaban las cosquillas como actriz en Carola de día, Carola de noche o Carmen. Y, desde luego, no le han debido faltar las ofertas, todas vanas: en 1985 Pepa rodó la película Caso cerrado (otro título simbólico) e hizo mutis por el foro... Hasta hoy.

Este lunes, precisamente, cumple 65 años. A esa edad, antes, la gente se jubilaba, pero ella lleva 37 años jubilada de sí misma. Ha tenido tiempo de criar tres hijas, pelearse con Gades, seguir siendo comunista y, sobre todo, de empezar a aprender a quererse (eso decía en una entrevista a El País Semanal). También de ver telefilmes de su vida y , de vez en cuando, encontrarse en la prensa. Si es aquí, y de todo corazón... ¡Felices 65 años, Pepa! ¡Descansa en paz, Marisol!