Por novena vez, Maribel Verdú acudirá como candidata en la entrega de los Goya. Lo ganó en 2007 gracias aSiete mesas (de billar francés), y este año compite con Blancanieves, donde da vida a la malévola y famosa madrastra.

Sentirte favorita es lo peor que te puede pasar en los Goya¿Se siente, este año, favorita?
Pues sí... ¡pero eso es lo peor que te puede pasar! La única vez que tuve esa sensación fue con La buena estrella y, claro, no gané. Durante meses todo el mundo me llenó la cabeza con que iba a ganar, y al final se lo llevó Cecilia Roth por Martín (Hache).

¿Con qué actitud irá, entonces, a la gala?
Pensando, convencida, que va a ganar Naomi Watts. Y así, si dicen mi nombre, me llevo una sorpresa.

¿Y Penélope Cruz? ¿No la ve con posibilidades?
Ya te digo... Se lo van a dar a Naomi Watts. Creo que es la que tiene más posibilidades: está en una película importante, que ha gustado mucho, y eso cuenta.

¿Qué ha supuesto Blancanieves en su carrera?
Muchas cosas. Por ejemplo, es la primera vez que hago de mala malísima. Además, era novedoso el tener tanto maquillaje, tanta ropa lujosa y tantos cambios de peinado y pelucas... ¡Con lo acostumbrada que estoy yo a películas sobre la Guerra Civil y la posguerra! ¡A hacer de sufridora, con mi bata! Pero vamos... Encantada. Es un placer hacer de mala y no tener que pedir perdón, y poder irte a la cama sin tener cargo de conciencia. La verdad, creo que los de mala y los de puta son los papeles más agradecidos del cine.

¿No le dio pena que Blancanieves se quedara fuera de los Oscar?
Pues sí, sobre todo por el director, Pablo Berger, que estaba ilusionado como un niño pequeño con la alfombra roja.

¿Cómo ve la cosecha cinematográfica española de este año?
Como siempre, con algunas injusticias. No entiendo, sobre todo, que Una pistola en cada mano no tenga más candidaturas. Y como esa, otras.

Ser productor de cine en España es para quitarse el sombreroUsted no se quejará: encadena un proyecto tras otro.
Sí, pero se ha acabado. El cine español se ha acabado. ¿No has visto lo que nos están haciendo? No hay proyectos... La verdad, ser productor de cine en España es, ahora mismo, algo como para quitarse el sombrero.

¿Tan mal lo ve?
Sí. Es muy difícil que el cine, la cultura, pueda sobrevivir con todo lo que nos están haciendo. No soy nada optimista. Al menos, yo he tenido la suerte de coger los últimos coletazos.