Grieta en los cimientos del edificio
Los vecinos advirtieron las primeras grietas en septiembre SERGIO GONZÁLEZ

El almacén del local de Valentín Arranz no tiene ventanas, pero en él entraba ayer el tibio sol del otoño, y todo por una enorme grieta horizontal, de al menos un metro de ancho por diez de largo que comunica desde la madrugada del miércoles el interior de este bajo comercial con el solar aledaño.

La estabilidad del edificio está en peligro desde hace tres noches

El negocio de venta de camillas para masaje de Valentín está en camino de Valderribas, 85 y 87, en Puente de Vallecas, un edificio cuya estabilidad está en entredicho desde hace tres noches.

La grieta que amenaza el bloque se abrió el miércoles de madrugada, cuando cedió el suelo sobre el que se asientan las 24 viviendas.

La causa, según explicaron ayer técnicos municipales a los vecinos, fue que "las tareas de excavación del solar de la finca vecina se llevaron por delante seis zapatas y un muro de hormigón que formaban parte de la cimentación" de sus casas, según explicaba ayer Jaime Salvador, de 55 años, vecino del 2.º B y presidente de la comunidad.

En pisos de familiares

Las tareas de excavación se llevaron por delante parte de la cimentación

Antes había sido la urgencia, el desalojo de las casas en mitad de la noche y la llegada de los bomberos.

Todos los vecinos están ya cobijados en casas de familiares u hoteles sufragados por sus seguros y no podrán volver a sus pisos, al menos, hasta el domingo; nunca antes de que los obreros del Ayuntamiento aseguren y reparen los cimientos.

La Policía Municipal apenas los ha dejado entrar un par de veces al bloque para recoger efectos personales y la mayoría de los residentes hacía ayer cola en el portal esperando turno para pasar por casa.

Era el caso de Félix Benito, de 45 años, que mezclaba la inquietud por lo ocurrido con el agradecimiento a los servicios de emergencias.

El responsable de la empresa encargada no ha dado señales de vida

Salvador, el presidente, lamentaba ayer que el responsable de la obra no les hubiera hecho caso cuando avisaron de la aparición de pequeñas grietas y asegura ahora que pronto se verán las caras con él en un juzgado.

Pequeñas fisuras desde hace meses

Los vecinos advirtieron las primeras grietas en el muro lateral de su bloque a la vuelta del verano, en septiembre y pidieron al responsable de Excavtrans, la empresa encargada de excavar el solar aledaño, que las arreglara.

Éste no sólo no hizo caso, sino que los retó a que lo denunciaran, según Jaime Salvador, presidente de la comunidad.

Ahora, aún no ha dado señales de vida.