Y es que, en sólo 15 días, un niño y una mujer necesitaron un trasplante de hígado después de intoxicarse con setas venenosas. Aunque el pequeño evoluciona satisfactoriamente, la mujer continúa grave y se teme por su vida. Aun así, el jefe de la unidad de transplante abdominal del CHUS, Evaristo Varo, aseguró ayer que la incidencia de intoxicación por consumo de setas venenosas es inferior al 1% en Galicia. Por este motivo, explicó que los dos casos ocurridos son algo «atípico y anormal».