RAE
El secretario de la RAE, Darío Villanueva, durante una entrevista. Juan Carlos Hidalgo / Efe

"La lengua no se hace en los laboratorios, se hace en la calle", afirmaba Víctor García de la Concha, director del Instituto Cervantes, hace pocas semanas en la presentación de El libro del español correcto. "La ortografía no es una ciencia, es un consenso", insistía.

La RAE puede dar marcha atrás sobre una norma porque no es la dueña del idioma El miércoles, el miembro de la Real Academia Española (RAE) Salvador Gutiérrez avivaba el debate sobre los cambios introducidos en la última edición de la Ortografía (noviembre de 2010) al reconocer que el seguimiento de estos ha sido desigual, ya que aún se acentúan palabras como 'solo' y 'este', pese a lo recomendado. El jueves, no obstante, matizaba a 20 minutos que, si bien estas normas han provocado "reacciones negativas", ha descendido "su nivel de conflictividad".

¿Podría la RAE dar marcha atrás si la norma no termina de implantarse? Gutiérrez considera que sí, y que ya ha ocurrido anteriormente. "Son los hablantes, no la Academia, los dueños del idioma", dice.

Por su parte, Francisco Moreno Fernández, director académico del Instituto Cervantes, opina que no nos ha dado tiempo a asimilar los cambios de la nueva ortografía: "Escribir 'guion', 'solo' y 'este' sin tilde está costando mucho. Somos muy conservadores en materia ortográfica, y en cambio somos muy abiertos en materia léxica, celebramos que la academia reconozca palabras como 'tuitear' o 'red social', pero cualquier mínimo cambio ortográfico provoca recelo".

Aun así, señala que los últimos cambios de la Ortografía son "realmente muy pocos para lo que es nuestra ortografía general". Recuerda que a lo largo de la historia se plantearon varias reformas ortográficas para hacerla más simple, pero no tuvieron aceptación: por ejemplo, Juan Ramón Jiménez quiso suprimir la diferencia entre 'g' y 'j' sin éxito.

Literatos rebeldes

Desde que la RAE hizo pública la nueva ortografía, en 2010, escritores de renombre se han negado a seguir las recomendaciones, incluyendo el miembro de la RAE Arturo Pérez Reverte. "Yo seguiré escribiendo 'sólo' con acento, pase lo que pase", advirtió. El también académico Antonio Muñoz Molina aseguró que no le gustaba la supresión de la tilde de 'guion'. Otro miembro de la RAE, Javier Marías, se ha mostrado igualmente en contra de algunos de estos cambios, igual que el literato José Emilio Pacheco y el poeta Antonio Colinas.

Nuevas normas de ortografía.