Comedor escolar
Una monitora en prácticas atiende a los niños en el comedor de un colegio público. EFE

Familias y equipos directivos de colegios de Aragón y Andalucía se han visto este miércoles obligados a cambiar el horario de trabajo, a atender en casa a niños de amigos o a ejercer labores de vigilancia en las escuelas que se han quedado sin servicio de comedor debido a la huelga de monitores y de transportistas.

Mientras este martes los colegios aragoneses de Infantil y Primaria funcionaron con unos servicios mínimos de aproximadamente el 50% y del 100% en los de Educación Especial, la decisión del Tribunal Superior de Justicia de Aragón (TSJA) de anularlos después de que trabajadores, sindicatos y partidos políticos los denunciaran por abusivos, este miércoles algunos colegios se han quedado sin ningún monitor.

El plante de las monitoras

Y es que el TSJA ha hecho públicos los nuevos servicios mínimos ya comenzado el horario de comedor y los monitores lo han conocido a través de SMS enviados por los sindicatos. Aunque algunos colegios ya habían advertido a los padres del riesgo de que no se pudiera prestar el servicio para que los que pudieran fueran a recoger a sus hijos, otros como el Juan Sorribas de Alcañiz (Teruel) se ha encontrado a última hora con el plante de las monitoras que este martes, según han reconocido algunos padres y el propio director, Juan Seguro, habían anunciado que acudirían.

Seguro ha explicado que junto con el resto del equipo de dirección, algún maestro y las auxiliares de cocina tendrán que atender a sus 90 alumnos. La solución que ha adoptado el director del CEIP Espartidero de Zaragoza, Manuel Vergara, ha sido reunirse de forma urgente a primera hora de la mañana con los padres que usan el servicio de comedor para comunicarles la situación, que este martes solventaron con los servicios mínimos, y lo que van a tratar es que los que se queden, habitualmente 340, estén controlados.

La directora María Luisa Ferrer ha dicho que hará de "heroína" y llegará a lo que puedaAl conocer la noticia, algunos padres de este colegio se han ofrecido a llevarse a su casa a los hijos de amigos o conocidos, como Isabel Estua, quien hoy cuenta con cuatro invitados extra además de su hija. Alicia Aranda ha tenido suerte porque su marido está de vacaciones y esta semana puede ir a recoger a su hija de 11 años, ya que viven en un pueblo a 10 kilómetros del colegio y no tiene servicio de autobús escolar, pero si el conflicto se prolongara la próxima semana tendría que organizarse con familiares.

Es lo mismo que le ocurre a Nely, quien esta semana trabaja de tarde y su marido tiene fiesta y pueden hacerse cargo de su hija a la hora de comer, pero la próxima semana cambia el turno y a la niña la tendría que dejar en el comedor. También en el barrio de Santa Isabel, el director del colegio Guillermo Fatás, Manuel Fernández, será quien ejerza la vigilancia de los alrededor de 200 niños que habrá este miércoles, apoyado por su equipo directivo, algún profesor y las auxiliares de cocina, que repartirán la comida.

Sola al frente de 80 niños se ha encontrado la directora del colegio San Juan de la Peña de Jaca (Huesca), María Luisa Ferrer, porque no ha querido echar mano de colaboradores pero ha dicho que hará de "heroína" y llegará a lo que pueda. Esta escuela atiende a más de 300 niños diariamente, de los que cien proceden de otros municipios y solo disponen de transporte público a la entrada y salida, por lo que al medio día hay que darles asistencia, aunque este miércoles veinte padres han podido acudir a recogerles y todos los que viven en Jaca también se han ido a sus casas, por lo que se ha quedado con 80.

"Reiterados incumplimientos"

La Consejería andaluza de Educación ha iniciado el expediente de resolución de contrato a la empresa Brassica Group ante los reiterados incumplimientos en los que, según la Junta, ha incurrido en la prestación del servicio de comedor escolar en colegios públicos andaluces.

Al mismo tiempo, ha iniciado el procedimiento para la contratación de una nueva empresa que garantice la prestación del servicio con las condiciones de calidad exigidas y que asuma a los monitores que trabajan actualmente en los comedores. Según la Consejería, su objetivo es que este servicio complementario pueda volver a estar funcionando con normalidad a la mayor brevedad posible.

La Junta de Andalucía ha iniciado el procedimiento para la contratación de una nueva empresaMás de 5.000 escolares de Cádiz no tienen desde ayer servicio de comedor por la huelga de transportistas de Brassica, concesionaria del servicio de 55 centros de la provincia, en protesta por el impago de las tres últimas nóminas. A esta protesta de los transportistas se sumarán a partir del próximo viernes los 350 trabajadores de comedores que Brassica gestiona en Cádiz.

La Consejería de Educación ha reiterado en un comunicado que no mantiene deuda alguna con Brassica Group y que todas las facturas están al corriente de pago por parte del Ente Público Andaluz de Infraestructuras y Servicios Educativos.  Por ese motivo, la Consejería ha vuelto a instar a la empresa a que proceda a regularizar los pagos de las nóminas pendientes con sus trabajadores.

Este ente público, como órgano contratante del servicio de comedor escolar, ha mantenido en las últimas semanas contactos tanto con la dirección de la empresa como con los representantes de sus trabajadores para evitar el conflicto y buscar soluciones que permitan el normal funcionamiento de los comedores escolares.

La Consejería de Educación tiene en funcionamiento más de 1.500 comedores escolares en Andalucía y son unas cuarenta las empresas que prestan este servicio que, salvo el conflicto generado por la empresa Brassica, está funcionando con normalidad en el conjunto del territorio, atendiendo a unos 115.000 escolares.