La Audiencia Nacional juzgará a partir de este miércoles a los supuestos integrantes de ETA Garikoitz García Arrieta e Iratxe Yáñez Ortiz de Barrón que fueron detenidos el 9 de enero de 2010 cuando trataban de transportar una furgoneta cargada de armas y material para fabricar explosivos a la base que la organización terrorista había instalado en la localidad portuguesa de Óbidos.

El fiscal Luis Barroso pide 49 años de cárcel para García Arrieta y 23 para Yáñez por, entre otros delitos, integración en organización terrorista, depósito y transporte de explosivos, tenencia ilícita de armas de fuego y falsificación de documentos.

Reclama otros cinco para el presunto colaborador Luis María Cengotitabengoa, que habría prestado su pasaporte a los etarras para que se lo hiciesen llegar a su hermano Andoni, que fue detenido en Lisboa el 11 de marzo siguiente cuando intentaba volar a Venezuela.

En su escrito provisional de acusación, el representante del Ministerio Público explica que los dos etarras recibieron a inicios de 2010 el encargo del entonces jefe militar de ETA, Mikel Kabikoitz Karrera Sarobe, de transportar el material explosivo a una vivienda de la localidad portuguesa de Casal da Avarela, en Óbidos, en la que la organización había montado una base de apoyo logístico.

El traslado se efectuó en una furgoneta alquilada por García Arrieta en la localidad francesa de Macon que iba escoltada por un vehículo lanzadera que conducía Yáñez. Ambos cruzaron la frontera en La Junquera (Gerona) a las 7.49 horas. Sobre las 21.10, una patrulla de la Guardia Civil perteneciente al puesto de Bermillo de Sayago (Zamora) localizó la furgoneta parada en la calzada, a unos metros de un cruce de carreteras y con las luces de emergencia encendidas.

Fuga en el vehículo de la guardia civil

Al percatarse de la presencia del vehículo policial, la furgoneta reemprendió la marcha, lo que obligó a los agentes a identificar a sus ocupantes. Cuando uno de los agentes observó que transportaban bombonas metálicas de gran tamaño, requirió la ayuda de su compañero, lo que fue aprovechado por García Arrieta para empujarle con violencia al interior del vehículo. Aprovechando la confusión, se apoderó del coche de la Guardia Civil, que tenía las llaves puestas, y huyó en dirección a la localidad de Fermoselle.

Antes de llegar a este municipio, el procesado abandonó el vehículo policial e intentó robar un turismo que circulaba en ese momento por la carretera tras agredir a su conductor.

García Arrieta consiguió cruzar la frontera por el paso de Bemposta-Mogadouro aunque fue detenido una hora y veinte minutos más tarde en el municipio portugués de Moncorvo. Yáñez, que portaba 10.365 euros, también consiguió cruzar la frontera aunque su arresto se produjo en Vilanova de Foz.

Por estos hechos el Ministerio Fiscal también imputa a García Arrieta dos delitos de lesiones terroristas, una de ellas a un miembro de las Fuerzas de Seguridad del Estado, así como el hurto y el robo de los dos vehículos a motor.

En otro juicio que también se celebrará este miércoles, el fiscal Carlos Bautista pide un año y medio de cárcel para Gorka González González por un delito de enaltecimiento del terrorismo. El acusado habría realizado varias pintadas en Vitoria con la frase 'Gora ETA' y el anagrama de la organización terrorista.

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