Un grupo de jubilados
Un grupo de jubilados. ARCHIVO

Para poder jubilarse este año con la pensión completa será necesario cumplir los 65 años y un mes en activo, a no ser que se cuente con una carrera de cotización de 38 años y medio.

Este martes entra en vigor la reforma de las pensiones del anterior Ejecutivo socialista que retrasa progresivamente la edad de jubilación hasta los 67 años y que aumenta de 15 a 25 años el periodo para calcular la pensión correspondiente.

Con la reforma aumenta de 15 a 25 años el periodo para calcular la pensión correspondiente

Con la nueva norma en vigor, los trabajadores que quieran jubilarse con el 100 % de la pensión y que no hayan cotizado 38 años y medio tendrán que alargar su vida laboral un mes por año hasta 2018 y dos meses por año desde ese momento hasta 2027.

De esta forma, quienes hayan nacido a partir de 1948 se verán afectados por el aumento progresivo de la edad de jubilación, mientras que los nacidos en 1960 ya no podrán jubilarse antes de los 67 años.

Asimismo, desde 2013 se irá elevando gradualmente de 15 a 25 años el periodo de cómputo para calcular la pensión, un proceso que se completará en 2022.

En el último Consejo de Ministros de 2012, el Gobierno aprobó un real decreto sin rango de ley para concretar algunas de las cuestiones de la ley de reforma de las pensiones de 2011.

Entre otras cosas, el decreto contempla la opción de que los trabajadores puedan ampliar a 25 años la base de cálculo de su pensión si esta modalidad les conviene, pero sólo podrán hacerlo los mayores de 55 años que hayan sido cesados por causa ajena y los autónomos que lleven un año sin cotizar después de haber concluido la prestación por cese de actividad.

Además, el Ejecutivo también decidió suspender por tres meses los artículos de la reforma de las pensiones de 2011 relativos a la jubilación anticipada y parcial con el fin de dar tiempo a la Comisión del Pacto de Toledo para negociar los cambios propuestos por el Ejecutivo en esta materia.