concentración moteros
Un momento de la concentración (vallamoto.km6.net). Vallamoto
Varios miles de motoristas, según los organizadores, hicieron "rugir" en la tarde del sábado los motores de sus motocicletas por las calles del Centro de Madrid para exigir la sustitución urgente de los actuales guardarraíles de las carreteras por otros
sistemas "que no maten ni mutilen".

No queremos que una maldita valla nos quite la vida

La protesta, organizada por todos los motoclubes de España a través de Internet, congregó a amantes de las motocicletas de todas las cilindradas, procedentes de distintas comunidades autónomas, además de Madrid, como Castilla-La Mancha, Andalucía, País Vasco o Navarra, entre otras.

Bajo una intensa lluvia, los motoristas se concentraron en las inmediaciones del estadio Santiago Bernabéu, donde guardaron un minuto de silencio para salir después en concentración hacia la Plaza de Neptuno circulando por el carril central del Paseo de la Castellana, que estuvo cortado al trafico al paso de la caravana.

Un ramo de rosas rojas y una carta para los diputados

Desde la Plaza de Neptuno, los motoristas se dirigieron hasta el Congreso, donde hicieron sonar las bocinas de sus vehículos, tras lo cual un motero depositó a la entrada un ramo de rosas rojas y una carta dirigida a los diputados.   

En ella, los motoristas se preguntan "por qué los responsables políticos siguen permitiendo que existan trampas mortales en las carreteras" cuando otros países de la Unión Europea "ya han puesto en marcha otros sistemas de contención menos agresivos".

"No queremos convertir nuestra red vial en un circuito", añade la misiva de motoristas, en la que además piden al Congreso de los diputados que tramite la moción aprobada por unanimidad el pasado 6 de febrero en el Senado, en la que se instaba al Gobierno a acelerar la adecuación de las barreras de seguridad metálicas existentes en la red de carreteras.

En 2005, 700 moteros muertos

En 2005, y según los datos de que disponen los motoristas, 700 moteros perdieron la vida a bordo de sus vehículos y 9.876 sufrieron heridas muy graves al impactar contra un guardarraíl.

¿Por qué los responsables políticos siguen permitiendo que existan trampas mortales en las carreteras?

Aseguran además que tan solo uno de cada 10 motoristas que choca contra un "quitamiedo" sufre heridas de poca gravedad y ello siempre que impacte a menos de 29 kilómetros por hora.

Dos horas después de que comenzase la marcha, los motoristas regresaron al estadio Santiago Bernabéu, donde apagaron sus motores para escuchar la lectura del manifiesto final.

"Estamos aquí para decir basta ya. No queremos que una maldita valla nos quite la vida" leyó un motero, y añadió: "las soluciones técnicas existen; lo que no existe es la voluntad política para arreglar el problema".

Entre los asistentes a esta protesta se encontraba el joven José Francisco Yeste, que está postrado en una silla de ruedas desde que el pasado 9 de agosto impactase contra un guardarraíl cuando se encontraba de vacaciones en Peñíscola, circulando con su moto.

Los moteros han realizado una recaudación solidaria entre todos los asistentes al acto, parte de la cual se destinará a ayudar económicamente a José Francisco Yeste para que pueda adaptar su casa a la minusvalía que padece.