Obama y Kerry
El presidente estadounidense, Barack Obama (i), designa al senador demócrata y excandidato presidencial John Kerry (d) como su nuevo secretario de Estado, en la Casa Blanca. EFE/Jim Lo Scalzo

El presidente de EEUU, Barack Obama, ha designado al senador demócrata John Kerry como nuevo secretario de Estado, un cargo para que el que, dijo, "se ha estado preparando durante toda su vida" porque su carrera política le ha afianzado como una voz estadounidense respetada en el mundo.

El nuevo responsable de la política exterior estadounidense fue candidato presidencial demócrata en 2004Kerry sustituirá a Hillary Clinton al frente de la diplomacia "en una nueva era en el liderazgo de Estados Unidos", ha dicho Obama en la Casa Blanca al anunciar su designación, que tiene que ser confirmada por el Senado, donde Kerry representa a Massachusets desde 1985.

El nuevo responsable de la política exterior estadounidense fue candidato presidencial demócrata en 2004 y actualmente está al frente del Comité de Relaciones Exteriores de la Cámara baja. Además, es un exmilitar condecorado por sus servicios en la guerra de Vietnam, de la que fue crítico cuando regresó a Estados Unidos.

A la rueda de presa convocada para anunciar el nombramiento no asistió Clinton, quien se encuentra en su casa recuperándose de un desmayo y una caída la semana pasada que le ocasionaron una contusión en la cabeza. Pese a su popularidad, Clinton anunció hace meses que no seguiría junto a Obama en un segundo mandato porque, según ella misma ha dicho, quiere descansar y pasar más tiempo con su familia.

La favorita era Rice

La favorita para suceder a Clinton era Susan Rice, actual embajadora de EE UU en la ONU, pero renunció la semana pasada a la posibilidad de aspirar al cargo por la polémica sobre el ataque al consulado estadounidense en Bengasi (Libia), donde murieron el 11 de septiembre el embajador Chris Stevens y otros tres compatriotas.

Tanto Obama como Clinton calificaron a Rice de "altamente capacitada" para el cargo ante las numerosas especulaciones y quinielas, a la vez que los republicanos en el Congreso alertaban de que votarían en contra de su nominación porque creen que mintió sobre el ataque al consulado.

Las críticas republicanas a Rice tienen que ver con la ronda de entrevistas televisivas que hizo días después del ataque en Bengasi y en las que lo atribuyó a protestas espontáneas alrededor del consulado, pese a que las primeras informaciones de la CIA ya apuntaban a un ataque terrorista.