Los países con las principales flotas de la Unión Europea —entre ellos España, Portugal, Francia, Alemania y Reino Unido— han rechazado la primera propuesta de acuerdo para el reparto de las posibilidades de pesca de 2013 por considerar que aún está lejos de sus intereses, según fuentes europeas.

"Casi todos los países con intereses en la pesca tienen problemas", han explicado fuentes comunitarias, y entre doce y quince delegaciones tienen previsto reunirse de manera bilateral con la comisaria de Pesca, Maria Damanaki, para tratar de acercar posturas.

Está previsto que las negociaciones que mantienen desde el martes los ministros de Pesca europeos en Bruselas se alarguen durante toda la noche, ya que la reanudación del pleno para examinar una segunda oferta de acuerdo no llegará hasta al menos la medianoche, según el programa previsto.

En una primera sesión en torno a las 16.00 horas, los ministros rechazaron un primer texto de compromiso y retomaron los contactos con la Comisión y con otras delegaciones para tratar de aunar posiciones.

Entonces, al menos once de los ministros tomaron la palabra para posicionarse en contra del documento, entre ellos Francia, Reino Unido, España y Bélgica, según las fuentes.

España considera que el documento recoge "pasos muy tímidos" hacia la posición española, según fuentes diplomáticas, y cuenta con alianzas como Francia, con cuyo responsable se ha reunido en bilateral el ministro español, Miguel Arias Cañete, tras el primer pleno.

A primera hora de la noche, los responsables españoles tenían previsto una reunión a nivel técnico con los servicios de la Comisión y estaban aún a la espera de conocer su turno para un encuentro formal a tres, los conocidos como 'confesionarios' con Damanaki y la presidencia chipriota.

La delegación española —en la que participa la conselleira do Mar, Rosa Quintana, en representación de las comunidades autónomas— pide mejoras en las capturas de merluza del norte (frente a recortes por encima del 38 % defendidos por Bruselas) y en el boquerón del golfo de Cádiz, y apuesta por el 'status quo' en la pesca de rape y gallo del Gran Sol y aguas ibéricas.

España considera que no están justificadas las reducciones generalizadas que propone Bruselas y, en declaraciones a los medios a primera hora del miércoles, Arias Cañete calificó de "muy duras" las negociaciones porque Damanaki defiende "a raja tabla la aplicación del principio de precaución".

Bruselas es partidaria de aplicar fuertes reducciones de al menos 20 % para las pesquerías para las que no hay datos científicos concluyentes sobre su estado.

"España está comprometida con conseguir los rendimientos máximos sostenibles (RMS) en 2015, pero cree que eso se puede hacer con una política pesquera que tenga también en cuenta los intereses económicos y sociales de la flota y, por tanto, aumentando TAC en unos casos o consolidando los del año anterior en otros", resumió el ministro.

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