Copas de champán
Copas de champán GTRES

La Navidad es una época de celebración con amigos y familia, una fiesta en la que está presente el alcohol. Por eso, la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción (FAD) quiere dejar claro que, para pasarlo bien no es necesario un "atracón" de alcohol porque, además, un coma etílico "no es un juego y no tiene ninguna gracia".

El presidente de FAD, Ignacio Calderón, ha abogado "por una Navidad sin resaca porque es un momento del año de disfrute. Nos gustaría que el alcohol se colocara de nuevo en el patrón mediterráneo, que supone el poder tomar una copa de cava o vino en la cena con la familia, pues no pasa nada. Volver ahí, en lugar de salir a beberse siete copas en hora y media y acabar en un coma etílico".

No hay celebración que se preste, que no sea con una dosis enorme de alcohol; si no, parece que no se celebra nada En la presentación de la nueva campaña de prevención del consumo abusivo de alcohol bajo el lema El tiempo que le dedicas al alcohol se lo quitas a todo lo demás, que cuenta con dos spots de televisión en los que se busca mostrar las consecuencias de la resaca, Calderón reconoció que le gustaría que en esta Navidad, en estos momentos de depresión y tristeza, "nos uniéramos a la familia y tengamos esperanza para los años que vienen".

Por otro lado, el presidente de FAD ha reconocido su preocupación por el consumo de alcohol en las celebraciones: "Nos preocupa la apología de las celebraciones. Hemos llegado a un punto en el país en el que no hay celebración que se preste, que no sea con una dosis enorme de alcohol; si no, parece que no se celebra nada y que si no te emborrachas es que no te has divertido y, eso es una barbaridad y además es falso".

A este respecto, la Fundación persigue que la sociedad continúe reflexionando sobre los efectos de las drogas porque, según Calderón, hay una "invisibilidad" causada por la aparición de otros problemas como la crisis y el paro. Además, España continúa en el ranking del consumo de drogas, por lo que "hay que mantener los esfuerzos para seguir reflejando este problema".

Además, los responsables de la FAD están preocupados por la edad a la que los jóvenes empiezan a beber, que se sitúa en una media de 13,7 años, durante unos horarios "interminables". Un dato preocupante teniendo en cuenta que el alcohol es la sustancia "comodín", que abre la posibilidad al consumo de otras sustancias y está presente en el 90% de los casos de policonsumo.