El alcalde de Palma, Mateu Isern, ha anunciado que el Ayuntamiento tendrá, por primera vez en los últimos años, un presupuesto "expansivo" en 2014, con el fin de incrementar la cartera de servicios, por lo que ha remarcado que ya "no se reducirá más, porque no podemos", teniendo en cuenta que esta institución está trabajando con un 25% menos de presupuesto que en 2010, lo que se traduce en 108 millones de euros menos.

Durante la tradicional Copa de Navidad, Isern ha subrayado que el Consistorio de Palma será la primera institución balear en salir de la crisis y en comenzar a incrementar sus servicios a los ciudadanos, por lo que "ya no se deberá seguir reduciendo", después de que "hayamos llegado al mínimo".

Además, Isern no ha descartado que, a partir del segundo trimestre de 2013, se lleve a cabo una revisión de los presupuestos de ese año para comenzar a añadir algún servicio nuevo, ya que si bien la situación económica "no será boyante, sin embargo, no estará en una situación límite como hasta ahora", lo que permitirá un "cambio de tendencia", que será más palpable en las cuentas municipales de 2014.

El primer edil también se ha comprometido a mantener su promesa de no aumentar los impuestos ni las tasas municipales más allá del incremento del IPC durante el 2013 y hasta que finalice la legislatura en 2015, tal como, según ha recalcado, se ha hecho este año.

"Tengo la confianza de que cualquier aumento de los ingresos que se produzca el próximo año, repercutirá en el incremento de servicios y no en construir nuevas infraestructuras o en contratar a nuevos trabajadores públicos", ha remarcado, al tiempo que ha mostrado su "convencimiento" de que "si las cosas no se giran", el año que viene habrá una "reactivación económica" en el Ayuntamiento de Palma.