Preparados para Eurovisión
El Sueño de Morfeo posa junto a dos de los directivos de RTVE responsables de Eurovisión. RTVE

La posibilidad de que España no acudiera en 2013 a Eurovisión para ahorrar gastos es algo que RTVE nunca se ha planteado.

Así lo indicó el martes su subdirector de Festivales, Federico Llano, en una rueda de prensa que tambien contó con la presencia de los que serán los representantes españoles en Malmö: El Sueño de Morfeo.

De momento no se cuestiona el ir a Eurovisión, por lo menos este año "Nunca hubo la decisión o el pensamiento de abandonar en este momento el Festival de Eurovisión", sostuvo el directivo,  que destacó el "rejuvenecimiento" de la audiencia del certamen en los últimos cinco años, motivo que les llevó a apostar por un grupo joven que transmite "buenas vibraciones" y cuya música "gusta a todo el mundo".

Por su parte Carlos Mochales, director de Programas de Entretenimiento de TVE, se negó a dar cifras de presupuesto de Eurovisión en la jornada de presentación del grupo elegido y aseguró que "de momento" no va a cuestionarse, debido a la situación económica, la permanencia de España en el certamen, mientras que el año que viene se analizará en función "del escenario económico".

Federico Llano recordó que el certamen se paga "entre más de cuarenta países" y declaró que siempre se estudia la forma de hacerlo "más económico" y "optimizar recursos".

"Es verdad que el certamen tiene un presupuesto alto pero se paga entre los más de 40 países participantes, además con las aportaciones de muchísimas otras partes. (...) El tema económico lo trabajamos muchísimo pero no nos preocupa, lo tenemos resuelto", subrayó.

El tema económico lo tenemos resuelto El debate sobre la coveniencia de que España fuera o no a Eurovisión saltó a los medios y a las redes sociales hace algo más de una semana, después de que países como Portugal o Polonia decidieran no acudir por su complicada situación económica.

Hace tres años, el entonces director de RTVE, Luis Fernández, indicó que España pagaba en total 285.000 euros a la Unión Europea de Radiodifusión (UER) para poder participar en Eurovisión, aunque esa cantidad también le permitía tener derecho de emisión de otros muchos contenidos como documentales, series infantiles e imágenes informativas. Lo que se invertía de forma directa  en Eurovisión eran, por lo tanto, 60.000 euros.

En caso de ganar y tener que organizar la próxima edición, España debía pagar entonces cerca de 12 millones.