Autores desconocidos, probablemente pertenecientes a la ya denominada 'banda del acetileno', han reventado esta madrugada un cajero automático de Cajamar ubicado en la localidad vallisoletana de Cigales, según han informado a Europa Press fuentes cercanas al caso.

Los hechos se han producido a las 03.30 horas de este miércoles en la calle Lagunajo, donde los autores utilizaron productos inflamables para reventar el cajero aunque, sin que en principio los autores hayan logrado botín alguno, al no haber podido acceder al habitáculo donde se encontraba el papel moneda.

Esta es la segunda ocasión en la que autores desconocidos revientan un cajero y no logran llevarse dinero del mismo, al igual que ocurriera en la madrugada del día 11 en una sucursal del Banco Santander ubicada en el barrio vallisoletano de Villa del Prado.

Éste es al menos el quinto cajero que se revienta con el mismo 'modus operandi' en la provincia, con el uso de gases inflamables, con una mezcla de oxígeno y acetileno con los que los autores provocan una explosión y tratan de llevarse los fondos de la entidad.

Precisamente, el pasado día 13 de diciembre las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado (FCSE) y distintas entidades financieras de Valladolid se reunieron en la sede de la Delegación del Gobierno, en Valladolid, al objeto de estudiar el reforzamiento de las "medidas activas y pasivas" con el propósito de poner fin a la proliferación de robos en los cajeros automáticos registrada en la provincia y que se ha saldado hasta la fecha con un botín cercano a los 56.000 euros y numerosos daños materiales.

Así, los participantes en dicho encuentro acordaron potenciar las medidas de seguridad activa mediante la elaboración de un mapa de riesgo que se elaborará teniendo en cuenta los horarios más propicios para este tipo de robos y la ubicación de las sucursales, ya que los integrantes de la 'banda del acetileno' parecen tener predilección por aquellas ubicadas en lugares abiertos que facilitan su huida y que, además, están provistas de un tipo específico de cajero que aumenta sus garantías de éxito a la hora de su voladura.

La elaboración de ese mapa permitirá a la Guardia Civil y a la Policía Nacional cubrir una mayor zona en horario de riesgo, a lo que se sumarán otras medidas pasivas puestas en marcha por las propias entidades financieras.

Entre ellas, además de un servicio de alarmas más sensible, se baraja desde perforar la chapa de los cajeros para eliminar así su estanqueidad—reduce de este modo el riesgo de deflagración—hasta la instalación de depósitos de tinta que dejan inservibles los billetes en caso de explosión o incluso un dispositivo de 'nariz' que permite detectar la presencia de gas acetileno y pone en marcha determinados mecanismos de protección.

Consulta aquí más noticias de Valladolid.