El Grupo Municipal Popular ha hecho valer su mayoría absoluta este miércoles para aprobar el presupuesto del Ayuntamiento de Valladolid para el año 2013 sin aceptar ninguna de las enmiendas agrupadas de PSOE e Izquierda Unida y con la advertencia, por parte del concejal de Hacienda, Alfredo Blanco, de que no se han presupuestado más ingresos en el capítulo de Atención Social porque se está a la espera de confirmar nuevas transferencias de la Junta de Castilla y León en esta materia.

El Consistorio vallisoletano ha acogido el Pleno Extraordinario para la aprobación del Presupuesto, que alcanzará los 270.513.370 euros, un 6,4 por ciento menos que en 2012 y que ha sido criticado por los grupos de la oposición especialmente por la reducción de las partidas para atención de las necesidades sociales y por el mantenimiento de gastos "superfluos e innecesarios".

Blanco ha reiterado que se trata de unas cuentas "rigurosas, realistas, sostenibles y sociales", lo que ha motivado que el presidente del Grupo Socialista, Óscar Puente, recalcara que su intervención ha parecido "un 'corta y pega' de los cuatro ejercicios anteriores" pese a que el contenido del presupuesto se ha modificado sustancialmente.

Así, Puente ha señalado que, en comparación con las cuentas municipales de 2007, las últimas que se presentaron en "época de expansión económica", se presupuestaron 100 millones de euros en el capítulo de inversión cuando para el próximo año se incluyen sólo 26 millones "con el matiz de que partidas que entonces eran gasto, ahora se consideran inversión".

En este sentido, Alfredo Blanco ha esgrimido que el grueso de las inversiones más "necesarias" para la ciudad ya se ha ejecutado en los primeros años del mandato de León de la Riva, cuando, hasta 2007 se ejecutaron inversiones por unos 350 millones de euros.

También ha incidido Óscar Puente en que el gasto social ha pasado de 26 millones de euros en 2013 a 22 millones en 2011, a lo que Blanco ha respondido con la justificación de que no se trata de un recorte sino de una "no presupuestación" ya que para el próximo ejercicio, la Ley obliga a las administraciones locales a presupuestar sólo los ingresos que tienen garantizados, por lo que no se han incluido partidas que podrían llegar en modo de transferencias de la Junta de Castilla y León.

En definitiva, Puente ha planteado que en una situación de crisis "lo lógico" sería "gastar menos y mejor" que en 2007, pero ha apuntado que tampoco es así, pues "pese al Plan de Racionalización del Gasto", este capítulo se incrementa y se mantienen gastos que considera "superfluos". Por lo que ha defendido la retirada de partidas como los sueldos del gerente de Urbanismo, del "asesor ferroviario" o los 150.000 euros para mobiliario en la Cúpula del Milenio.

Mientras tanto, el portavoz del Grupo Municipal de Izquierda Unida, Manuel Saravia, que ha centrado su primera intervención en una serie de preguntas dirigidas al equipo de Gobierno, ha considerado que el presupuesto "no favorece la igualdad" entre los ciudadanos y ha recalcado que existen "posibilidades de incrementar los ingresos y que a la vez sean más justos en el reparto de la carga tributaria.

A este respecto, ha insistido en que no existe "progresividad" en la aplicación de tasas, impuestos o precios municipales porque no se han realizado estudios para tratar de "favorecer la economía de los que menos tienen", sino que se aplican "subidas a ojo" como las del precio del viaje en autobús o exenciones que benefician a muy poca gente como el criterio de no facturar la nueva tasa de recogida de basuras a los inmuebles tasados en menos de 15.000 euros, mientras que se trata de las misma manera "a los de 500.000 euros que a los de 16.000".

El aspecto tributario ha sido otro de los ejes del debate de este miércoles, ya que Óscar Puente ha defendido una de las enmiendas del Grupo Socialista que proponía la eliminación de la nueva tasa de basuras para "quitar la bota del cuello de los ciudadanos".

Presión fiscal

Sin embargo, Alfredo Blanco ha apostillado que los impuestos, tasas y multas no subieron en el presente año y ha matizado que la "presión fiscal" existente en Valladolid está calculada en un 1,64 por ciento del total de los ingresos municipales, frente al 1,61 del pasado años, un dato que según sus informaciones en inferior al de ayuntamientos gobernados por el PSOE como Zaragoza y Vigo.

Como sucede habitualmente, estas ciudades gobernadas por los socialistas han figurado de forma recurrente en el discurso de Blanco, al igual que Rivas-Vaciamadrid, en el caso de Izquierda Unida, ante lo cual el portavoz Manuel Saravia ha ironizado con que Valladolid debería "hermanarse" con esta localidad madrileña que, a su juicio, podría ser un buen ejemplo en materia de política social.

En cuanto al endeudamiento, que como ha resaltado el edil de Hacienda será cero en 2013, Óscar Puente ha apuntado que esto sucede porque la normativa impide endeudarse a las administraciones locales con un nivel de deuda superior al 75 por ciento de los ingresos corrientes, algo que se da en el caso de Valladolid con 174 millones de euros de "deuda viva" y 235 millones presupuestados como ingresos.

"¿

Qué hacían en 2010?"

Mientras tanto, Manuel Saravia también se preguntó cómo puede justificar el Equipo de Gobierno que 72,6 millones de euros de deuda se contrajeran mediante un acuerdo firmado "el 26 de noviembre de 2010" y ha especulado con que "o bien no había crisis o había Elecciones en 2011". "Si tanto reprocha a quien no pudo ver la crisis en 2007, ¿qué hacían ustedes hace dos años?", ha apostillado.

De hecho, el anterior Gobierno central dirigido por José Luis Rodríguez Zapatero también ha formado parte del debate, sobre todo en las argumentaciones de Alfredo Blanco, que ha recordado que el PSOE "negó la crisis" en 2007 y 2008 mientras que el Ayuntamiento de Valladolid "reaccionó" con la racionalización del gasto.

A ello, Óscar Puente ha reprochado que el actual Ejecutivo de Mariano Rajoy ha sustituido los "brotes verdes que tanto juego le dieron" por "signos de recuperación paranormales" y ha interpretado que "cuando se gobierna, siente uno la necesidad de dar esperanza a la gente". Pero en un aspecto más municipal ha criticado que el alcalde de Valladolid se encuentra ya "desanimado, sin estímulos ni autoexigencia" y por ello gobierna "de forma rutinaria".

En este punto, que finalizaba la segunda intervención del portavoz socialista, León de la Riva ha tomado la palabra para apostillar que considera que "lo que preocupa" a Puente es si él se presentará a las próximas Elecciones Municipales, pero ha apuntado que "tiene más respuesta positiva" dicha posibilidad a que el propio Puente vuelva a ser candidato del PSOE.

Posteriormente, en la rueda de prensa posterior al Pleno que hoy también ha ofrecido el alcalde, acompañado por Alfredo Blanco, ha matizado que aún no ha tomado una decisión al respecto pero ha manifestado su seguridad de que si optara por presentarse a la Alcaldía por séptima ocasión, contaría con el respaldo de su partido.

En definitiva, los grupos de la oposición han visto rechazadas todas sus enmiendas por los votos del PP, tanto las de Izquierda Unida, con el reproche por parte de Blanco de que no proponían ninguna alternativa en el capítulo de ingresos, como las del PSOE que, según el edil de Hacienda fueron presentadas "15 horas antes del Pleno" por lo que su Grupo no tuvo tiempo de estudiarlas.

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