El presidente del Parlamento de Extremadura, Fernando Manzano, ha destacado el "consenso y negociación" que marcaron, ha dicho, la Transición, debido a que las fuerzas políticas y sociales se vieron conminadas "a tejer lazos de entendimiento y a iniciar una metamorfosis democrática".

Para Manzano, los hechos vividos en aquellos años suponen un "ejemplo de convivencia democrática para todos", en un momento "donde se antepusieron el interés común y general a las consideraciones particulares".

De este modo lo ha planteado durante la inauguración en el Parlamento extremeño de las segundas jornadas de estudio 'El Parlamento de la Memoria', un encuentro de debate sobre la etapa de Transición Española hacia la democracia, y particularmente su reflejo en la región.

Organizadas por el grupo de investigación de la Universidad de Extremadura (UEx) 'Historia del tiempo presente, Fotografía y Memoria' y con la colaboración de la Fundación Academia Europea de Yuste, tienen por objeto el análisis de este período histórico y su influencia en la actualidad.

En el caso de Extremadura, según ha dicho, la aprobación del decreto que regulaba el régimen preautonómico supuso la estructuración de funciones y mecanismos que iban a configurar la definitiva autonomía de la región, bajo las circunstancias de que Extremadura era una de las regiones "más pobres del país" y con una "elevada tasa de emigración" que hacía "imposible" el desarrollo.

De este modo, ha recordado que la autonomía se presentaba como el "empuje necesario para salir de este estado de subdesarrollo" y como un "instrumento fundamental para resolver los problemas inmediatos" y para "diseñar una estrategia de dinamización política, económica, cultural y social" de cara al desarrollo futuro y con base en la "solidaridad regional".

Según ha apuntado, la "situación de emergencia requería la aprobación de un plan urgente económico y social", además del respaldo efectivo de todas las fuerzas políticas y sociales de Extremadura, partidos políticos, centrales sindicales, cooperativas, asociaciones, organizaciones empresariales, cajas de ahorro, así como la puesta en marcha de una Junta de Extremadura.

"El periodo de la transición en Extremadura es un período marcado por el escepticismo, curtido por años de marginación y olvido", ha aseverado Manzano, quien ha remarcado que también conllevó que la autonomía significara "acercar al pueblo a los centros de decisión política" y "favorecer la participación democrática de la sociedad para resolver sus propios problemas".

VIGENCIA

A su vez, el profesor de la UEx y coordinador de las jornadas, Juan Sánchez, ha remarcado que la Guerra Civil Española tiene que "seguir gozando de plena vigencia y actualidad" como objeto de estudio, pero "no puede seguir constituyendo el principal referente identitario, ni el principal elemento del pasado" que contribuya a hacer más comprensible el tiempo actual.

"La memoria no puede ser rígida ni estática, los sucesivos presentes ya transformados en pasado han de seguir conformando las señas de identidad de las organizaciones sociales, que evolucionan con el tiempo y que siguen reconociéndose en el tiempo", ha apuntado.

Así, ha indicado que la etapa de la transición a la democracia debe "ocupar sin complejos ese lugar central" que haga inteligible el presente, ya que los referentes históricos "tienen que ver más con la muerte del dictador y con lo que vino a continuación que con el trágico inicio de su encumbramiento".

Desarrollo democrático modernizador

Por su parte, el director de la Fundación Academia Europea de Yuste, Antonio Ventura, ha destacado que la transición supuso para España no sólo "un proceso de desarrollo democrático modernizador", sino que también se convirtió en un "modelo a imitar" por muchos países, sobretodo de Iberoamérica.

Según ha señalado Antonio Ventura, la transición "vino a romper todo los viejos esquemas en los que se fraguaba la falta de convivencia pacífica entre los españoles en demasiadas ocasiones", e incluso "fue capaz de superar las viejas heridas de la Guerra Incivil Española".

En su intervención, ha insistido en que fue un período que marcó que la política "opera con contradicciones, intereses" e "ideologías diferentes", y por ello un país democrático como España "siempre tiene que fundamentarse en el diálogo, las relaciones humanas, en las renuncias, en las promesas y compromiso".

"La política debe estar sustentada siempre en el ejemplo de la transición, en el raciocinio y respeto mutuo, y en la mayor consideración de la opiniones de los ciudadanos, en el entendimiento y nunca en el sectarismo y en la mediocridad intelectual", ha añadido.

Además, el rector de la UEx, Segundo Píriz, ha indicado que esta etapa, con "sus cosas positivas y cosas negativas", ha dotado a los españoles "de un período de paz y de progreso" que no se había conocido antes en la historia del país.

Asimismo, ha hecho referencia a la coyuntura de crisis por el que atraviesa la región y todo el país, "un momento de profundos cambios" y de "reflexión" en el que hay que "acertar" porque es posible que se "desmonte definitivamente el Estrado del Bienestar" o se enderece "el rumbo para seguir avanzando".

Ante esta situación, Píriz ha hecho un "ruego" a los economistas presentes en las jornadas para que, además de hacer "un diagnóstico exacto" de por qué se ha llegado a este "problema", empiecen a "alumbrar soluciones para salir del problema".

Del mismo modo, ha solicitado a los profesores de historia que, además de poner sobre las mesa las "luces y sombras" de la transición en España y en Extremadura, "intenten desde la racionalidad y desde el conocimiento alumbrar soluciones", porque, a su juicio, "hace falta el conocimiento" y el "sentido común para poner orden" en el proceso histórico actual.

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