Emaya donará 8.000 euros en diferentes lotes de alimentos no perecederos para atender la demanda de ayuda social que hay en Palma a consecuencia de la actual situación de crisis económica.

El alcalde de Palma, Mateo Isern, y el teniente de alcalde de Medio Ambiente y presidente de Emaya, Andreu Garau, han acudido este lunes al Convento dels Caputxins y a la residencia de ancianos de las Hermanitas de los Pobres para hacer entrega de dos lotes de productos de primera necesidad no perecederos valorados en 2.000 euros cada uno de ellos.

Los alimentos donados por Emaya en colaboración con Eroski y la cantidad de 8.000 euros, que se destinará al Convento dels Caputxins, la residencia de ancianos de las Hermanitas de los Pobres, la Fundación Social La Sapiencia y al refugio de excluidos sociales de Can Gazá, procede de la partida que en años anteriores se dedicaba a la cena de Navidad de los empleados de la empresa.

Durante la visita al Convent dels Caputxins, Isern, quien ha estado acompañado por el prior del convento, José María Segarra, ha hecho hincapié en que el dinero que antes se destinaba a la cena de Navidad de los empleados de Emaya, ahora se dedica a repartir alimentos a las entidades sociales que más los necesitan".

Además, ha destacado la colaboración de los supermercados Eroski ya que todo el beneficio que pudiesen obtener por estos alimentos lo destina a aportar más alimentos, "por lo que podemos llegar a más personas necesitadas".

Isern ha valorado también la labor que desempeñan estas entidades de ayuda social y ha indicado que las personas que se ocupan de los más necesitados son fundamentales puesto que las administraciones actualmente no podrían atender ni la mitad de las atenciones que prestan estas personas.

Por último, el primer edil ha incidido en la importancia de que Cort esté "al lado de los más débiles" y que, pese a las limitaciones presupuestarias, intente "que nadie se quede sin las necesidades primarias cubiertas".

Tras visitar el Convent dels Caputxins, Isern se ha trasladado a la residencia de ancianos de las Hermanitas de los Pobres donde se ha interesado por la actual situación del convento y ha conversado con los ancianos mientras Emaya procedía al reparto del lote de alimentos.

Por segundo año consecutivo, Emaya ha realizado esta acción consciente de la actual situación por la que están atravesando numerosos colectivos, asociaciones y familias que deben hacer frente a sus necesidades más urgentes acudiendo a los diferentes centros de ayuda social existentes en Palma.

La empresa municipal, dado el alto nivel de necesidades sociales, ha decidido mantener las ayudas que se destinaron el año pasado a Can Gazà, La Sapiencia y Hermanitas de los Pobres, ampliando este año la ayuda al Convent dels Caputxins.