La Guardia Civil de la Región de Murcia, en colaboración con inspectores de la Dirección General de Salud Pública de la Región de Murcia y de inspectores de Trabajo del Ministerio de Empleo y Seguridad Social, han desmantelado, en la denominada 'Operación Lágrimas', un almacén clandestino situado en la localidad de Ceutí, en el que se elaboraba cebolla frita y cocida sin las debidas garantías sanitarias.

Además, fruto de las actuaciones practicadas ha resultado detenido, como presunto autor de un delito contra los derechos de los trabajadores, el gerente de la actividad, dado que en el interior de las instalaciones fueron halladas, en el momento de la inspección, seis mujeres de nacionalidad marroquí que carecían del preceptivo contrato de trabajo y se encontraban en condiciones laborales inadecuadas.

En la entrada de las actuaciones, han sido inmovilizados un total de 1.500 kilogramos de cebollas que no reunían las condiciones higiénicas adecuadas, según han informado fuentes de la Benemérita en comunicado de prensa.

Las investigaciones se iniciaron después de que personal del Seprona tuviera noticia de la existencia de un almacén ubicado en el término municipal de Ceutí donde se estaban llevando a cabo labores de elaboración de productos alimenticios de forma irregular.

Hallazgo del almacén y primera inspección del lugar

A la llegada a las instalaciones de la empresa, los agentes descubrieron más de una tonelada de cebollas acopiadas en la vía pública, junto a la puerta del almacén.

Tras unos primeros intentos infructuosos por acceder al local, el personal del Seprona consiguió acceder al interior del mismo, descubriendo en el lugar a seis mujeres de nacionalidad marroquí que se encontraban manipulando materia prima para su posterior elaboración como cebolla frita o cocida. Las mujeres carecían del correspondiente contrato de trabajo.

Durante esta primera inspección, los agentes comprobaron, además, cómo las instalaciones carecían de las autorizaciones necesarias para su funcionamiento, así como la falta de las mínimas condiciones higiénicas en los procesos de elaboración de productos alimenticios y la carencia de las debidas condiciones de seguridad de las trabajadoras de la empresa.

Ante la gravedad de los hechos, los agentes del Seprona requirieron el apoyo de sus compañeros de la Unidad Orgánica de Policía Judicial, así como la colaboración de inspectores del Servicio de Seguridad Alimentaria de la Dirección General de Salud Pública de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia y de Inspectores de Trabajo del Ministerio de Empleo y Seguridad Social, todos los cuales se personaron en el lugar poco después, constatando las graves irregularidades.

Por parte de los inspectores de la administración regional se procedió a la inmovilización, para su posterior destrucción, de los 1.500 kilogramos de cebollas localizados.

En el marco de las investigaciones, y como presunto autor de un delito contra los derechos de los trabajadores, ha sido detenida la persona identificada como P.J.C.G., de 52 años de edad y residente en Archena (Murcia).

Por parte del Seprona se ha procedido a formular las oportunas denuncias administrativas por la carencia de autorizaciones medioambientales y por las graves deficiencias sanitarias halladas en el almacén inspeccionado.

Así mismo, las actuaciones practicadas por la Unidad Orgánica de Policía Judicial por el presunto delito contra los derechos de los trabajadores han sido puestas a disposición judicial.

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