El presidente del Parlament, Pere Rotger, ha asegurado, tras dimitir y poner su cargo a disposición del partido después de que el juez haya rechazado archivar su imputación en el caso Over, que se siente con "la conciencia tranquila" y ha asegurado que "sin lugar a dudas" se siente traicionado por el exalcalde de Inca, Rafael Torres, que le señaló como responsable de la contratación presuntamente amañadas de unas encuestas sobre la calidad de vida en el municipio mallorquín.

En declaraciones en los pasillos del Parlament, Rotger —con lágrimas en los ojos— ha dicho que confiaba "en la desimputación" porque sabe que "va acabar así" pero no se ha pronunciado sobre si Torres miente o no porque "no es el momento" ya que presenta su renuncia al cargo (que se formalizará este miércoles ya que está cerrado el registro) por el "buen nombre" de la institución y de su partido.

Rotger ha asegurado que "es un día muy triste" y ha incidido en que se va con la "conciencia tranquila" ya que "una cosa es el tema personal" y "otra la institución y la formación política" por lo que ha dicho que ha sido "un honor ser presidente del Parlament dos veces" y que su actuación es "una forma de dar ejemplo a la sociedad".

Así, ha aseverado que poner a disposición del partido su acta de diputado supone dar "un paso atrás" que "es lo mejor" que podía hacer "por el PP y por el Parlament" pero ha añadido que le gustaría continuar como parlamentario.

En este sentido, ha incidido en que no se ha sentido presionado ni por Madrid ni por el presidente del Govern, José Ramón Bauzá, de quien ha dicho que está "apesadumbrado" porque sabe que "le puede pasar a cualquiera" por lo que le ha dicho que "le aprecia mucho".

Por esto ha asegurado que "no hay nada detrás de la imputación", ya que "es un trabajo que se hizo" y ha lamentado que le ha tocado "apechugar con un tema" que está seguro que "va a quedar en nada"