Suiza había tenido hasta ahora el secreto bancario como uno de los pilares de su actividad.
Suiza había tenido hasta ahora el secreto bancario como uno de los pilares de su actividad. ARCHIVO

Suiza modificará su legislación para perseguir con más eficacia el blanqueo de capitales a través de sus entidades financieras, facilitando a sus socios los datos de cuentas bancarias sospechosas de estar siendo utilizadas con este fin.

El Consejo de los Estados (cámara alta del Parlamento) aprobó este martes por 34 votos a favor y ninguno en contra una reforma legislativa que es producto de la presión internacional y de las recomendaciones del Grupo de Acción Financiera (GAFI), el órgano intergubernamental creado en 1989 para combatir el blanqueo de dinero.

La reforma no permitirá a la MROS transmitir ningún documento original al extranjero Hasta la fecha, la Oficina de Comunicación sobre Blanqueo de Capitales (MROS) de Suiza no tenía la obligación de comunicar los números de cuenta solicitados por organismos extranjeros homólogos.

El Grupo Egmont, que agrupa a 127 instituciones oficiales relacionadas con la información sobre esta práctica, denunció recientemente que la MROS es la única que todavía rechaza comunicar esta información cuando se le solicita y amenazó a Suiza con expulsarla de esta iniciativa internacional de buenas prácticas.

Es por esta razón que el Consejo Federal (Gobierno) envió al Legislativo esta iniciativa, que aún deberá ser ratificada por el Consejo Nacional (la cámara alta del Parlamento helvético).

Según informó la agencia local ATS, la ministra de Justicia, Simonetta Sommaruga, explicó que Suiza transmitirá la información solicitada a través de informes y que las eventuales consecuencias penales seguirán estando reguladas a través de comisiones rogatorias para proteger la integridad de la plaza financiera helvética.

Sommaruga señaló que, de esta manera, se mantendrá el principio del secreto bancario y se mejorará la lucha contra el blanqueo, evitando además que las autoridades de otro país se escuden en la actual ley para no remitir a Berna información financiera sensible.

La reforma no permitirá a la MROS transmitir ningún documento original al extranjero ni el nombre del intermediario financiero, si el país solicitante no garantiza que permanecerá en el anonimato.