Juzgan a seis policías nacionales acusados de robar droga a los traficantes para venderla

El principal acusado niega el robo de droga pero admite inspecciones en viviendas sin autorización "para hacer comprobaciones" (((Rogamos sustituyan esta noticia por la anterior sobre el mismo tema. Gracias)))

El principal acusado niega el robo de droga pero admite inspecciones en viviendas sin autorización "para hacer comprobaciones"

(((Rogamos sustituyan esta noticia por la anterior sobre el mismo tema. Gracias)))

La sección quinta de la Audiencia Provincial de Valencia juzga desde este lunes a seis agentes de Policía Nacional y otras seis personas, confidentes, acusados de robar dinero y droga a los traficantes para luego venderla y lucrarse. El principal acusado en esta causa ha negado el robo de las sustancias, pero ha admitido inspecciones en viviendas sin autorización judicial "para hacer comprobaciones". "Sé que es un delito, pero valoré cometer un mal menor para evitar un mal mayor", ha declarado.

Los seis policías, jóvenes, se enfrentan —por delitos de robo con violencia en tentativa, hurto, coacciones, contra la salud pública, lesiones o contra las garantías constitucionales— a penas que oscilan entre el año y los 19 años de prisión, después de que se hayan conformado con algunas de las acusaciones realizadas por el ministerio fiscal. Esta entidad solicitaba inicialmente para estos seis procesados penas que iban entre los cinco años y medio y los 24 años y ocho meses de cárcel.

En total, la causa suma 12 acusados, seis de ellos agentes de Policía Nacional. La investigación se centra en los años 2008 a 2010, cuando los cuatro agentes —según consta en el escrito del ministerio público—, a pesar de pertenecer a distintas unidades, se pusieron de acuerdo para lucrarse con su trabajo. Así, aprovecharon su trabajo para obtener información de varios confidentes y apoderarse de dinero y de drogas de algunos traficantes, aunque tuvieran que emplear la violencia. El objetivo era luego venderla.

Los agentes han negado el robo de la droga, aunque dos de ellos han reconocido que entraron en la vivienda de un narcotraficante para apoderarse de bienes y sacar un beneficio. Esto lo hicieron después de que un compañero, también procesado, hiciera una copia de las llaves de la casa tras identificar a la víctima y pedirle que les diera sus pertenencias.

Asimismo, uno de los agentes ha reconocido que empujó a un narcotraficante cuando se encontraron en el patio de la vivienda, en el marco de una operación. Al respecto, ha narrado que abordaron al narco en el portal, y éste "se puso muy agresivo y nervioso", con lo que ha dicho que le dio un empujón. Sin embargo, la víctima presentaba un traumatismo craneoencefálico, algo que, según el fiscal, "no sale de un empujón". Asimismo, esta organismo entiende que el objetivo de esta intervención era apoderarse del dinero y de la droga del narcotraficante.

Obtenía la información

El principal agente acusado, quien se encargaba de dirigir los trabajos, era el que obtenía la información de los confidentes y quien señalaba las operaciones. Así, ha indicado durante el juicio que en una de las ocasiones, en mayo de 2010, se enteró de que una persona se dedicaba al tráfico de cocaína, y que poseía una importante cantidad en su domicilio.

Este agente y dos compañeros más se acercaron al lugar indicado y detuvieron a esta persona tras intervenirle una bolsa con cocaína. Seguidamente, dos de ellos subieron a la vivienda, mientras otro se quedaba vigilando en la puerta. Una vez allí, el principal procesado ha narrado que abrió, pese a no tener una autorización judicial alguna. Así, introdujo el brazo y cogió otra bolsa de droga que estaba junto a la puerta, según ha dicho.

Al respecto, ha señalado que: "sé que está mal hecho, pero ante la posibilidad de que hubieran más personas en esa casa y de que pudieran hacer desaparecer la droga, decidimos intervenir antes de recibir la autorización judicial", ha aseverado.

Este acusado, quien ha afirmado que no informó a su superior de que habían localizado una segunda bolsa con droga, pero ha asegurado que pensaba decírselo luego en la comisaría. "Sé que es un delito, pero valoré cometer un mal menor para evitar un mal mayor", ha agregado durante su declaración.

Asimismo, este agente ha reconocido que facilitó a su cuñado la presentación de una denuncia en la comisaría de Tránsitos por una supuesta sustracción de documentos y efectos, pese a conocer la falsedad de su contenido, y con el objetivo de que su cuñado obtuviera una indemnización por el seguro de su casa y un teléfono móvil nuevo.

Ingresos de dinero

El fiscal ha preguntado tanto al principal policía acusado como a otro compañero por diferentes ingresos en efectivo en sus cuentas bancarias. Al respecto, el primero, quien sumó 22.400 euros entre 2007 y 2010, ha indicado que "supone" que responden a "ingresos de familiares", y a la venta de algún coche.

Por su parte, el otro policía al que realizaron 48 ingresos en su cuenta por valor de 22.395 euros entre 2007 y 2009, ha señalado que se casó en el año 2008, y pidió dinero a todos los familiares y amigos. "Nos hicieron muchos ingresos", ha dicho. Respecto a los efectuados en 2007 y 2009, ha indicado que serán de su mujer o por la venta de una moto.

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