Starbucks
Imagen del logo de Starbucks en una de las tiendas de la compañía. ARCHIVO

La empresa estadounidense Starbucks ha cedido ante la presión popular y las críticas del parlamento británico y ha anunciado que pagará un mayor impuesto de sociedades, renunciará a deducciones fiscales y hará frente a "una cantidad significativa de impuestos en 2013 y 2014, independiente de si la empresa es rentable o no en estos años, ha explicado Kris Engskov, director de la filial en el Reino Unido.

El pasado mes de noviembre, varios directivos de multinacionales, entre ellas Starbucks, Google y Amazon, fueron interrogados por la Comisión de cuentas públicas del Parlamento después de que la prensa revelase una supuesta evasión de impuestos haciendo desviar ganancias a través de oficinas en otros países donde gozan de mejor trato fiscal. Los consumidores iniciaron una campaña de boicot contra esas empresas.

La Comisión Europea, por su parte, recomendó este jueves a todos los Estados miembros introducir en sus regímenes fiscales nacionales una "cláusula anti-abuso" con el fin de impedir que multinacionales como Amazon, Google o Starbucks aprovechen las diferencias entre países para esquivar el pago de impuestos.

Esta "cláusula anti-abuso" uniforme permitirá que los Estados miembros obliguen a las empresas a tributar de acuerdo con sus "actividades económicas reales" en su territorio e impidan "cualquier montaje artificial con el que se pretenda eludir" impuestos, según explicó el comisario de Fiscalidad, Algirdas Semeta.  

De lo que se trata es de acabar con las prácticas de "planificación fiscal agresiva" por parte de las multinacionales, que según Bruselas respetan la legislación pero se aprovechan de "tecnicismos y lagunas" para "evitar el pago de lo que equitativamente les corresponde".

Starbucks ha dicho este viernes que los compromisos que ahora adquiere de pagar más impuestos "petenden restaurar la confianza de los clientes y comunidades a las que tenemos el honor de servir desde hace 14 años", indicó Engskov. "Sabemos que no somos perfectos", añadió.

Starbucks, instalada en el Reino Unido desde 1998 y cuyas ventas en 2011 alcanzaron las 398 millones de libras (unos 493 millones de euros), apenas ha pagado impuestos desde entonces al haber declarado pérdidas en la mayoría de los ejercicios, según dijo la comisión del parlamento.